EL PAPA NOMBRA OBISPO DE TUMACO AL PADRE FRANKLIN BETANCOURT
Actualmente Formador en el Seminario Mayor Los Sagrados Corazones de Jesús y María de Pasto, monseñor Betancourt de la Diócesis colombiana de Ipiales, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma
Vatican News, 23 octubre de 2025

El Santo Padre ha nombrado Obispo de Tumaco, en Colombia, al Reverendo Franklin Misael Betancourt, de la Diócesis de Ipiales, actualmente Formador en el Seminario Mayor Los Sagrados Corazones de Jesús y María de Pasto.
En un comunicado, la Conferencia Episcopal de Colombia explica que esta designación pone fin al periodo de sede vacante iniciado en septiembre de 2024, luego de que monseñor Orlando Olave Villanoba se posesionara como obispo de la Diócesis de Ocaña, tras el nombramiento del Papa Francisco. La Diócesis de Tumaco, sufragánea de la Arquidiócesis de Popayán, en el Departamento de Nariño, abarca una región estratégica en el suroccidente colombiano.
Reacciones del nuevo Obispo

El nuevo Obispo estuvo prsente junto a los medios de comunicación de Ipiales: “Es una cruz hermosa que Dios ha confiado a mi pobre e indigna fragilidad humana. Doy gracias a Dios porque ha colocado su mirada y su corazón en el clero de la diócesis de Ipiales y me llamó para el ministerio del episcopado”, dijo en conferencia de prensa realizada por la Diócesis de Ipiales la mañana de este 23 de octubre.
Señaló que ha pensado mucho en los sacerdotes, los pobres, los ancianos y enfermos de Tumaco: “entiendo y comprendo a los pobres porque yo vengo de los pobres, he nacido entre los pobres y he tocado la pobreza, y no me avergüenzo de ser pobre”.
“No me ordené sacerdote ni ahora obispo para ser rico económicamente, me ordené para asumir el estilo de vida de Jesús, que es el estilo de vida de la pobreza, porque el pobre pone toda su confianza en el Señor”, aseguró.
También confesó que el deporte ha sido parte importante de su vida y no lo ha dejado desde que está en el seminario, y donde llega hace su ruta atlética: “trotando y haciendo deporte, es otra forma de evangelizar e invitar a los jóvenes a practicar el deporte”.
“El deporte es muy importante, el deporte nos forma, el deporte nos hace disciplinados, el deporte nos da salud, el deporte nos integra como comunidad, es muy importante, el deporte nos aleja de las drogas, nos aleja de los vicios”, destacó.
Currículum vitae

Mons. Franklin Misael Betancourt nació el 30 de octubre de 1967 en Guaitarilla, Diócesis de Ipiales. Luego de estudiar Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Los Sagrados Corazones de Jesús y María de Pasto y en la Pontificia Universidad Javeriana, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Ipiales el 10 de noviembre de 1996.
Ha desempeñado los siguientes cargos: Delegado Diocesano para la Pastoral Juvenil (1997); Párroco de El Señor de los Milagros (1997-2000), Nuestra Señora de las Mercedes (2000-2002) y Niño Jesús (2004-2007); Capellán y Párroco del Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas (2008-2016); Director del Centro Catequético Diocesano (2004-2007); Vicario Episcopal para la Vida Consagrada (2007-2016); Tesorero Diocesano (2017-2019); Miembro del Colegio de Consultores (2018-2020); Formador en el Seminario Mayor Binacional Nuestra Señora de la Paz en Tulcán, Ecuador (2019-2020). Desde 2020 es formador en el Seminario Los Sagrados Corazones de Jesús y María de la Diócesis de Pasto.
En contexto
La Diócesis de Tumaco, sufragánea de la Arquidiócesis de Popayán, abarca una región estratégica en el suroccidente colombiano. Comprende los municipios de Barbacoas, El Charco, Francisco Pizarro, La Tola, MagüÍ, Mosquera, Olaya Herrera, Roberto Payán y Tumaco, limitando con el Océano Pacífico y la República de Ecuador.
Su historia eclesial se remonta a 1927, cuando fue erigida como Prefectura Apostólica. Fue elevada a Vicariato Apostólico en 1961 y finalmente a Diócesis en 1999. Entre sus pastores anteriores se encuentran monseñor Gustavo Girón Higuita, quien lideró la transición a diócesis, y más recientemente, monseñor Orlando Olave Villanoba, quien estuvo allí por siete años.

