Banner Before Header

PROTEGER LA DEMOCRACIA

VISIÓN DE MUJER

0 305

Por:

Elsy Melo Maya

 

Elsy Melo Maya

 

“Después del proceso electoral todos los análisis se centran en realizar comparaciones de los resultados, limitándose a las variables cuantitativas que, al fin y al cabo, es el principal objetivo, conseguir un número mínimo que garantice estar en el poder político. En esta oportunidad quiero hacer referencia a la Democracia, como sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho de éste a definir los integrantes del gobierno en cualquiera de sus niveles, nacional o territorial.

La Democracia, en el sentido del Platonismo y Aristotelismo, “como forma de organización social, que le atribuye la titularidad del poder al conjunto de la ciudadanía, para que en medio del uso de una herramienta como la participación directa, en busca de dar legitimidad a los gobernantes, para garantizar la convivencia social, en la que sus miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen conforme a mecanismos contractuales”, lo que quiere decir, que la legitimidad conferida alcanza para definir un contrato social con quien resulte electo.

Si se trata de definir un contrato social con quien resulte elegido, entonces el espectro de la campaña es mucho más racional que emocional, deben predominar las ideas fundamentadas en propuestas que resuelvan las necesidades o demandas de los conciudadanos, a partir del diseño e implementación de políticas públicas que conduzcan a tener una “Vida Mucho Mejor”.

Si, por el contrario, la campaña se conduce desde lo emocional como casi siempre sucede, incrementando el miedo, la incertidumbre, el odio, la desesperanza o la lucha entre desiguales sociales, las propuestas y la objetividad de la actividad democrática y ofrecimientos políticos se diluyen, pasan a un “segundo plano”, en donde la razonabilidad no se tiene en cuenta para garantizar las conquistas sociales.

Es aquí donde entra en juego y la importancia del sistema democrático, como mecanismo de acceso al poder, en tanto, por sí solo, es una regla que garantiza el funcionamiento del gobierno y genera perspectivas de desarrollo y no al contrario, configurando sociedades llenas de privilegios.

El mapa de la democratización genera espacios vedados e imposibilita la intervención para el desarrollo en conjunto de instituciones básicas en la sociedad, se reduce la dinámica del debate, se anclan espacios económicos de monopolios democráticos, se amplían las tendencias de exclusión y empobrecimiento social, no hay causas inspiradoras. Se debe reforzar lo público, con participación activa, generando conquistas mucho más democráticas para la mayoría de los ciudadanos de forma igualitaria; imprescindible la igualdad y la equiparación social, antes que la acumulación de viejas desigualdades y nuevas asimetrías, con el propósito de proteger la democracia”. (Docente Esp. Wilger Medina Rebolledo).

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.