NARIÑO, CON EL MEJOR CAFÉ
El fruto más famoso del mundo
Por:
PNUD Colombia
5 de octubre de 2026

Mientras el mundo discute el futuro del clima en la preparación a la Conferencia COP 31 , en las laderas del Galeras los caficultores de Nariño ya lo están cultivando.
Las plantas se agarran a la montaña y se mueven con la suave brisa que viene del Guáitara, cada planta tiene una historia, años de carga y descarga, lluvias que retrasaron las flores o un sol inclemente que las hizo inclinar.
Estas plantas están en nuestra vida, aunque no la tengamos en el jardín, son las plantas de café de las que todos conocemos su fruto, pero casi nadie sus raíces y sus esfuerzos por seguir en la montaña a pesar de todo.

Miles de campesinas y campesinos colombianos cuidan esas plantas para nosotros, no son sólo un negocio, son una forma de vida que pasa de generación en generación. La cultura cafetera, declarada por la UNESCO como Patrimonio de la humanidad, se extiende a cada rincón del país y se ha hecho grande en este pedacito del Sur, en Nariño.


Aquí los cafetales conviven con los aguacates, los naranjos y limones mandarinos. Están protegidos por corredores de bosques que cuidan los cultivos y conectan la vida con el Santuario Galeras. Desde aquí sale uno de los cafés de origen más especiales de Colombia, y con solo ver el paisaje se entiende por qué.
“Aquí cultivamos el cafecito para nosotros y cuidamos del bosque para los animalitos, así todos comemos y el cultivo permanece fresco y se protege del viento y de las lluvias”, afirma Marino Delgado, de la Asociación Asogaleras.
El café es un cultivo sensible al clima. Cada grado de más en la temperatura empuja las zonas aptas montaña arriba, y cada temporada de lluvias fuera de tiempo altera la floración.
En el municipio de Consacá, los corredores de bosque funcionan como un amortiguador: dan sombra, frenan el viento, retienen el agua y mantienen fresco el suelo.
Desde el 2027 estos cafés necesitarán un pasaporte para entrar al mercado europeo, uno expedido por los bosques, que garantice que las fincas donde el grano es cultivado no hayan sido deforestadas después del 31 de diciembre de 2020.
Esto está consignado en el Reglamento Europeo 2023/1115, conocido como EUDR, una apuesta de la Unión Europea por promover cadenas de suministro libres de deforestación en el mundo y un reto para los pequeños productores y productoras y medianas empresas que comercializan café en Consacá y en todo el país.
Un reto para el que PNUD tiene una solución. Con su estrategia VIBOS, “verificados por el bosque” trabaja en alianza con las organizaciones locales y aliados institucionales, para promover cadenas de suministro libres de deforestación en Nariño. Con la Cooperativa de Occidente y la Promotora de Café de Altura S.A.S. en la cadena de café y con Chocolate Tumaco y Coagropacífico en cacao.
Esta estrategia se desarrolla en el marco de Promesa Climática, en articulación con los proyectos InverPaz y ONU-REDD, y apoyada por BMZ.

La Cooperativa de Occidente es una de las empresas que está trabajando con PNUD y los caficultores y caficultoras para implementar un sistema de trazabilidad que les permita conservar los mercados y generar nuevas oportunidades en aquellos que valoran la conservación del bosque. Esta organización reúne más de 2.100 familias en 13 municipios de Nariño.
Hoy José Vicente Benavides está recibiendo café en Consacá, los sábados en el centro de acopio de la cooperativa más de 100 personas esperan por su veredicto, la calidad de café es fundamental pero ahora la Norma le exige la georreferenciación de cada finca para verificar la no deforestación, el cumplimiento de las leyes colombianas en derechos laborales, el cuidado de niños y niñas y la participación de las mujeres en la cadena.
Luego, cada polígono se cruza con imágenes satelitales en MONBO, una plataforma pública de monitoreo creada por el PNUD, para comprobar que no haya pérdida de bosque después de 2020. Es tecnología climática aplicada finca por finca.
El proceso en la Cooperativa de Occidente ya empezó, 300 productores y productoras inician la etapa de la trazabilidad, ya recibieron la formación en la Norma y con apoyo del equipo de la organización están georreferenciando sus predios.


“Los productores de café saben que también hay muchas cosas que intervienen en su producción, la naturaleza, los animales, la no deforestación, que todo sea amigable con el medio ambiente, porque esto los premia para ser conocidos en otros lugares”, afirma Richard Salas, gerente de la Cooperativa de Occidente.
Hasta hoy, en el marco de la estrategia ViBos, el PNUD y las 4 organizaciones de Nariño están avanzando en el análisis y verificación de 1.238 ha (Pasto 338, Tumaco 900), con participación de 1.221 personas, de las que 461 son mujeres, de las cadenas de café y cacao.
Mientras esta semana, en las Islas de Fijy y Tuvalu se realiza la pre COP 31 para buscar respuestas a la vulnerabilidad de los estados insulares, las finanzas y las acciones de mitigación y adaptación frente al al cambio climático; en el sur de Colombia se construyen, se cosechan a mano y se verifican finca por finca.
Aquí en las laderas del Galeras el bosque, el cultivo y la vida se unen en una historia que gracias a la trazabilidad podemos conocer y recordar cada mañana, cuando las casas al otro lado del mundo se inundan con olor a café.


