LOS “VECIS” COLOMBIANOS

Por: Nina Portacio.

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Me he percatado que en varias ciudades de nuestro país, en especial, en el sur occidente colombiano y también en el eje cafetero, con el tiempo van a desaparecer las formas lingüísticas: el señor y la señora, para quedar convertidos en “el veci y la veci”.

Este modismo tan particular se ha difundido entre el lenguaje coloquial del territorio de una manera tan rápida como absurda, sin dar lugar a quejas ni reclamos por parte de quienes lo escuchamos a diario, en gran parte de los sectores comerciales formales e informales, de muchas partes de Colombia.

El otro día tuve que salir a comprar un elemento básico que no se puede adquirir vía on-line y que tampoco te lo llevan a domicilio. Por lo que me puse mi pinta pandemia con todos los accesorios de bioseguridad y salí en mi nueva normalidad; es decir, como la “Pantera Rosa” cuando es asechada por el inspector “Jacques Clouseau”. Una vez en el almacén -que queda bastante retirado de mi lugar de residencia- me dijeron: “A la orden veci”. Pero antes de responder para solicitar mi pedido e insinuarle a la señora del local, de la forma más cortés posible, que yo no era vecina del sector y mucho menos su “veci”, porque vivo a cuarenta minutos en coche de su local, me quedé en la nebulosa pensando en que había que escribir una columna o un libreto para una obra de teatro o un guión del género comedia para el cine sobre este termino curioso, que se está extendiendo como un pulpo lingüístico, sin control por todo el país y que terminará exterminando por completo los saludos fundamentales, según la famosa y ya casi extinta Urbanidad de Carreño.

Todos sabemos que vecino es una forma coloquial que se usa para referir a las personas que viven junto a tu casa e incluso al frente. Pero según este saludo mimético que se escucha por doquier, deberíamos redefinir cuál sería la nueva distancia que delimita una vecindad para estar seguros del significado del término. Creo que es muy importante. Porque a veces me asalta la idea de que al final terminaremos todos convertidos en “los vecis” de Colombia. Y pienso que en el pasaporte colombiano, tal vez dirá en un futuro con sello de seguridad incluido: “la veci o el veci” del territorio nacional. Y quizás ya no necesitemos certificado de bautismo con nombre y apellido, pero sí se requiera el “registro veci de nacimiento” o el “código veci nacional” para acceder a las plataformas digitales o a los bancos que operan en el país.

Entre tanto esto ocurra, si no logramos aclarar la nueva área de vecindad local, regional y nacional. En lo que a mi respecta, por ahora tengo tres vecinos al lado de la casa y mi querida vecina Alicia de toda la vida, por derecho y afecto propio, aunque no sea vecina de ella desde los catorce años.

1 comentario
  1. Nelson dice

    Muy buen artículo me gusta leer los artículos de NinaPotarcio son muy reales

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