INVITACIÓN A IMAGINAR LA POLÍTICA EN EL 2026
Para establecer estos escenarios es bueno echarles un ojo a las últimas encuestas y mirar hacia atrás, hacía lo que ha ocurrido en los últimos 15 años.
Por:
León Valencia
Fundación Pares*

Los invito a dibujar escenarios para las elecciones presidenciales de 2026. ¿Quiénes estarán en segunda vuelta? ¿La izquierda pura y la derecha radical? ¿Dos candidatos al centro del espectro político? ¿O, acaso, algún outsider se colará en segunda y competirá con alguien del centro o de la izquierda?.
En la encuesta del Centro Nacional de Consultoría, Vicky Dávila lidera la intención de voto con un 12,7 por ciento, seguida de Sergio Fajardo, con un 11,8 por ciento y Juan Manuel Galán, con un 7,8 por ciento, y luego Claudia López (6,9 por ciento), Miguel Uribe (6,8 por ciento) y Gustavo Bolívar (6,7 por ciento), se sitúan en posiciones similares, mientras que Germán Vargas Lleras alcanza un 6,2 por ciento y María Fernanda Cabal, un 5,6 por ciento.
En 2010 se avizoraba una dura contienda entre el uribismo y la izquierda radical, pero Andrés Felipe Arias -candidato preferido de Uribe- perdió la consulta conservadora y Uribe tuvo que recurrir a Santos, un candidato moderado de la derecha. Y en la izquierda Mockus le ganó la nominación a Gustavo Petro; entonces la competencia se libró entre dos candidatos del centro político. Santos, el estratega, con el apoyo del uribismo, ganó con ventaja la batalla.
Pero en las elecciones de 2018 el uribismo, que había derrotado a Santos en el plebiscito por la paz, se convirtió nuevamente en el gran protagonista de la campaña electoral, mientras la izquierda, en cabeza de Gustavo Petro, desplazó al centro-derecha y se metió en segunda vuelta. La polarización entre la derecha dura y la izquierda fue el signo de la contienda y Duque y la derecha ganaron cómodamente la batalla.
El escenario parecía muy propicio para el triunfo de Petro, que ganó con holgura la primera vuelta. Pero, de un momento a otro, se creció Rodolfo Hernández -el outsider- y el escenario se tornó bastante incierto. Al final, la izquierda ganó, pero tuvo que recurrir a comprometedoras alianzas con una diversidad de personajes cercanos a Santos, o a César Gaviria o al Partido Verde.
Si las encuestas actuales persistieran, Vicky Dávila llegaría a esta instancia al lado de alguien de centro político: Fajardo, Claudia, Galán o algún aliado del actual gobierno (Cristo, Roy, Murillo), quizá con apoyo de Petro. Sería una contienda entre una nueva derecha y la centro izquierda. Ahí tenemos el primer escenario.
También, en el centro del espectro político, pasarán cosas. Saltarán nuevos candidatos a la contienda y esta corriente se enfrentará al reto de superar la dispersión, buscar la unidad y afinar un discurso convincente de moderación en un ambiente de crispación entre la derecha y la izquierda.
Este escenario tiene en la actualidad, además, algunos bemoles. El tormentoso consejo de ministros televisado el 4 de febrero mostró a una izquierda con graves fracturas y a un Petro pensando que quizás sería mejor inclinarse por alguien del centro político para buscar una alianza que le garantice un triunfo contra la nueva o la vieja derecha. También se sabe que Uribe está buscando afanosamente un candidato por fuera del Centro Democrático que tenga un mejor registro en las encuestas y le facilité estar en la segunda vuelta.
Sé que este tipo de artículos con escenarios diversos donde el columnista no mete la mano al fuego por una corriente o candidato no son del agrado de mucha gente, pero abren un debate quizá interesante.
*Columna publicada originalmente en la Revista Cambio

