EL JUICIO A URIBE CAMBIA EL 2026
El juicio a Uribe no es solo sobre Uribe. Es sobre nosotros. Sobre cómo enfrentamos, como sociedad, la irrupción de la justicia cuando toca al poder. El país está ante una encrucijada: o se defiende la independencia judicial como principio democrático, o se retrocede hacia la vieja costumbre de blindar a los poderosos bajo el pretexto de la conspiración.
Por:
Laura Bonilla
Subdirectora fundación Pares

El lunes 28 de julio arrancó con el país político paralizado y pendiente – por primera vez en la historia por una lectura del sentido fallo del juicio contra Álvaro Uribe por soborno de testigos y fraude procesal. Para los lectores, el sentido del fallo es la decisión central de un juez o tribunal frente a un caso. Aquella en la que el juez dice qué resuelve, sin exponer aún todos los fundamentos probatorios o argumentativos que lo llevaron a esa decisión. Se leyó completo, con pausas breves cada noventa minutos, justamente por la alta sensibilidad política. Es la primera vez, y Colombia lleva estos cuatro años acumulando muchas primeras veces, que se juzga a un expresidente.

