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CINCO EXINTEGRANTES DE LA COLUMNA MARISCAL SUCRE ANTE LA JEP

En una diligencia de construcción dialógica de verdad, los excombatientes entregaron información sobre secuestros, asesinatos, masacres y afectaciones al territorio, entre otros hechos victimizantes.

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Bogotá.

Cinco exintegrantes de la columna Mariscal Sucre de las extintas Farc-EP comparecieron ante la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP en una diligencia de construcción dialógica de verdad realizada en Pasto.

Durante dos días, 25 y 26 de agosto, los comparecientes respondieron demandas de verdad de las víctimas relacionadas con desapariciones forzadas, secuestros, asesinatos, masacres, afectaciones al territorio y torturas basadas en género, todo esto en el marco del Caso 02, que prioriza la situación territorial de Ricaurte, Tumaco y Barbacoas (Nariño).

 

 

La magistrada Belkis Izquierdo, presidenta de la sala, y quien presidió la audiencia, resaltó la importancia de las diligencias de construcción dialógica de verdad, toda vez que en dichos espacios son las víctimas y sus demandas de verdad las que están en el centro de ese espacio no adversarial.

 

 

Varias víctimas estuvieron presentes en la sala principal junto a sus autoridades étnicas y representantes judiciales, mientras que otras se conectaron a través de salas espejo desde Ricaurte y Pasto (Nariño) y desde Mocoa (Putumayo). “Gracias señores, por reconocer que cometieron tantos crímenes, les agradezco por aceptar la verdad”, dijo una víctima en su intervención.

En el primer día de audiencia, los cinco comparecientes respondieron las preguntas de las familias de las víctimas desaparecidas y asesinadas: Liliana Caicedo Pérez, Javier Arias, Luz Marina Gutiérrez y los hermanos John Jairo Valenzuela y José Antonio Valenzuela.

 

 

Uno de los exintegrantes de la Mariscal Sucre aseguró a los hijos de la enfermera Luz Marina Gutiérrez que la profesional de la salud sí fue retenida por esa columna guerrillera junto a un odontólogo (Deimer Palacios) y que luego fueron asesinados y dejados en una fosa común que hasta el día de hoy no ha podido ser ubicada para exhumar sus cuerpos y entregarlos a sus familias.

Ese fue sin duda uno de los momentos más fuertes de la diligencia, pues en la sala principal se encontraban los dos hijos de la enfermera, ambos menores de edad y quienes a pesar del tiempo transcurrido desde la desaparición de su madre, albergaban la esperanza de encontrarla con vida.

“Pienso en el dolor de las familias y el dolor de quienes quedaron huérfanos, por eso seguiré con el compromiso de buscar los lugares donde quedaron sus cuerpos y aportaré verdad para que todas las víctimas puedan descansar de su dolor”, dijo una de las comparecientes.

El reconocimiento y la aceptación de haber cometido la masacre de Tortugaña Telembí, ocurrida en 2009 en Barbacoas (Nariño), fue otro de los momentos a destacar en la diligencia. Los exintegrantes de las Farc-EP pidieron perdón de manera reiterada por ese hecho que además de dejar muertos a 13 miembros del pueblo Awá, entre ellas 2 mujeres embarazadas, generó el desplazamiento de más de 850 personas.

 

 

“Quisiéramos decir que en ese momento hubo argumentos diciendo que ellos eran parte de la red de cooperantes del Ejército y por eso acabamos con la vida de estas personas del pueblo Awá y de los dos bebés que venían en camino. Manchamos a la madre tierra y a los ríos con la sangre de sus hijos”, dijo uno de los comparecientes.

Las diligencias de construcción dialógica de verdad realizadas por la JEP en el Caso 02 constituyen escenarios restaurativos de encuentro para atender las demandas de verdad de las víctimas por parte de los comparecientes que pertenecieron a las unidades de las Farc-EP, que operaron en Tumaco, Ricaurte y Barbacoas.

 

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