Banner Before Header

SAUDADE

¿Quién no ha sentido en lo más íntimo de su corazón, ese estado de melancolía por alguien o por algo que desea, pero no lo puede tener cerca?

1 355

Por:

Graciela Sánchez Narváez

 

Graciela Sánchez Narváez

 

Siempre encontré en el término “saudade” cierta armonía y sonoridad. Filosóficamente, comprendí esta palabra, como una condición del existir humano.

“Saudade”, es un término gallego-portugués, que habría salido del latín “solitate” (m) y traduce soledad. Como vemos, el término tiene un significado de base que es el de soledad, nostalgia, o añoranza; sin embargo, hace referencia también a un sentimiento increíble que es causado por la distancia de alguien o de algo que deseamos tener a nuestro lado. Es común sentir esa falta de aquello que añoramos.

Nos sentimos “saudade”, nostálgicos, tristes por la ausencia de alguien que en el momento solo es un recuerdo y por lo tanto se encuentra en un pasado distante.

¿Quién no ha sentido en lo más íntimo de su corazón, ese estado de melancolía por alguien o por algo que desea, pero no lo puede tener cerca?

Los recuerdos se agolpan en la mente y el corazón se llena de nostalgia y melancolía por la ausencia del ser amado. Mucho más, si se trata del primer amor o del amor con el que ha pasado buena parte de la vida. Esa sensación agridulce al recordar en un momento lo vivido en el pasado, nos trae sentimientos de afecto con cierta tristeza a la vez. El concepto de nostalgia es un término antiguo que pasó de considerarse una enfermedad neurológica, a un sentimiento propio de los seres humanos.

El poeta plasma en sus textos, no solo sus propios sentimientos de vacío, lee y escribe también, los de los Otros, los de la humanidad, los de aquellos congéneres que viven lo mismo existencialmente.

Les dejo para su consideración este poema de mi autoría que se titula precisamente “Saudade”.

 

SAUDADE

(Poema Inédito)

 

Hay que perder la luz 

para extrañar

la claridad del día.

Hay que caminar los años

para añorar la juventud primera,

libertad sin trabas,

sin ambages,

estaciones que ocupas

y te hacen sin remedio

más viejo cada día.

 Umbral,

orilla,

intersticio,

allí, estás tú,

antes que la miel,

antes que la aurora,

antes que el agua,

antes que los instantes y los días,

allí estás tú,

como un milagro,

antes que el amarillo color del horizonte.

Nostalgia que sabe a “antes”,

Marca,

Huella,

Señal,

Impronta de tus besos antes que mi danza,

tu canto,

antes que la noche espesa,

antes que la música

sólo estás tú, como álbum,

como memoria,

 saudade de mis días,

hombre, carne encendida,

lámpara colgada en el alero,

besos

sin reparos ni contiendas,

poros palpitantes,

un solo cuerpo,

tú antes que la choza

donde habita el ermitaño,

luciérnaga en el rincón

de la casa dormida,

ciclón avasallador en la conquista

antes de que crezca el estío,

te alzas entre los árboles en flor,

 asistes a mi nostalgia

en el desenlace de mi historia,

habitas mis bosques,

aroma

de silencios viejos,

 un enorme viento grita tu recuerdo

que se quedó colgado

en las paredes blancas…

Tú antes que la vida misma.

1 comentario
  1. Olga Lucía Collazos Ortega. dice

    Sencillamente, hermoso. Gracias profe Graciela por compartir su gran talento. Infinitas bendiciones!

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.