PROHIBICIÓN VS. REGULACIÓN: EL DILEMA DE RESTRINGIR EL CELULAR EN LAS AULAS DE CLASE
La restricción de celulares en aulas de clase en 25 instituciones educativas de la Unión de Colegios Internacionales (Uncoli) en Colombia arrojó datos para evaluar este tipo de medidas, como una percepción de mejora en la atención y la socialización, para su implementación en el país, como ya avanza en México o Chile, entre otros países. Expertos plantean que la tecnología no es el problema, sino el abuso en el consumo de las redes sociales, la entrega de dispositivos a temprana edad y el desconocimiento de los docentes para su uso en el aula, entre otros factores.
Expertos en educación y juventud invitados al programa Análisis UNAL, de Radio UNAL, analizaron los resultados del estudio de Uncoli y coincidieron en que se debe revisar qué ocurre con el uso de celulares en menores; además consideran que la regulación no se debe centrar en la prohibición de los dispositivos, sino en aprovecharlos para implementarlos en la enseñanza, evitar la adicción a las pantallas, y fomentar tanto los usos adecuados como el aprendizaje mutuo con los docentes.
La terapeuta ocupacional Leila Sanabria, profesora y directora del Departamento de Ocupación Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), señala que el acceso temprano a dispositivos móviles y redes sociales sí han tenido un impacto negativo en procesos de aprendizaje, desarrollo y relaciones interpersonales.
El profesor Erwin Fabián García, miembro del Instituto de Investigación en Educación y del Observatorio de Juventud en la UNAL, sostiene que allí han evidenciado que más del 80% de los estudiantes universitarios manifiestan tener una relación problemática y de dependencia con las máquinas digitales conectadas a internet.
Sin embargo, no se trata solo de los dispositivos sino también de los entornos digitales, como la socialización y exposición temprana en redes sociales, que determinan lo que se compra, usa, celebra o reconoce a través de figuras con alto poder social. Además, la relación del uso con otras actividades como el sedentarismo o problemas de salud mental, plantea Irene Rodríguez, psicóloga y consultora en educación.
El profesor García considera que prohibir el uso de dispositivos en los colegios puede resultar una medida autoritaria, mientras existen evidencias que permiten fomentar la autorregulación. Además, hasta el momento los resultados no son concluyentes respecto al aumento de la atención de los estudiantes.
Por ello, en vez de restringir el uso de tecnologías, se deben atender otras situaciones como la pandemia de soledad que se esconde detrás de la pantalla, como plantea la psicóloga Rodríguez.
Regular el uso debe involucrar a personas de la comunidad educativa como los maestros, quienes se deben adaptar a las tecnologías, o los padres, para que tomen decisiones conscientes sobre la edad en que un celular es útil para un menor, así como identificar aquellas aplicaciones tendientes a generar adicción.

