¿POR QUÉ NO SE HA VUELTO A ESCRIBIR UNA OBRA DE LA CALIDAD DE LA ÉPOCA DEL BOOM?
Además, los autores del Boom fueron glorificados, por caminar en una época, donde la lectura era considerada como una necesidad fisiológica.
Por:
Heldyn Guevara

Jamás en toda la historia de la humanidad, un ser humano había tenido tanta facilidad de publicar un libro como ahora. Libros escritos de 1 a 6 meses, no es cuestión de genios, sino del ciego
inmediatismo causado por la ansiedad de enriquecerse y darse a conocer.
El Boom latinoamericano surgido en los años 60 con la publicación de obras de Julio Cortázar (Rayuela, escrita en 4 años), Carlos Fuentes (Cambio de Piel), Mario Vargas Llosa (La casa verde) y
G.G. Márquez (Cien años de soledad) influenciadas por una estética literaria europea, pero modelizadas en un cosmopolitismo latinoamericano, donde postulaban que “todos los seres humanos pertenecen a una sola comunidad, basada en una moral compartida”, no era otra cosa que divulgar una literatura comprometida con la justicia social.
En estas obras los últimos “autores de la vocación”, que tardaron en escribir muchos años en máquina de escribir (sin corrección de estilo automático), tuvieron la paciencia necesaria para narrar con maestría sin esa codicia que desvela a todo aquel que anhela la fama y busca enriquecerse.
En estas obras, los autores del movimiento del Boom y no de géneros, que se ganaron el respeto y la admiración del exterior, planteaban una reacción a la denuncia social ajena a la simpleza del
realismo y al lenguaje coloquial. La literatura tenía que ser mágica e incluso absurda como eran los tiranos. Eran autores sin comodidades, autodidactas, ajenos a la política, al espectáculo, al
profesorado universitario, a los diplomas, a los premios comprados, en contra del anhelo narcisista de retratarse producto del endiosamiento, cosa vana para lo que no fue hecha la hazaña espiritual de la literatura.
Además, los autores del Boom fueron glorificados, por caminar en una época, donde la lectura era considerada como una necesidad fisiológica.

