LOS MUCHACHOS QUE USÓ PABLO ESCOBAR Y LA EXTREMA DERECHA PARA MATAR A PIZARRO, JARAMILLO OSSA Y HACER EXPLOTAR EL AVIÓN DE AVIANCA
Los suizos fueron uno de los capítulos más oscuros de la guerra del Cartel de Medellín contra el Estado colombiano y mostró hasta qué punto se degradó. La vida no valía nada.
Por:
Iván Gallo
Coordinador de Comunicaciones
Fundación Pares

Sobre las cinco de la tarde del sábado 7 de junio un atentado contra un precandidato sacudió al país. Mientras realizaba un acto público en Fontibón, un muchacho de 15 años le disparó en la cabeza a Miguel Uribe Turbay, precandidato a la presidencia del Centro Democrático. Inmediatamente fue trasladado al Medical Center de Engativá y desde allí fue llevado a la Fundación Santa Fe. A las 7 de la mañana de este domingo los medios reportaban la buena noticia, había sobrevivido a la serie de intervenciones quirúrgicas. Pocos minutos después del atentado fue detenido el agresor. Era un muchacho de 15 años. Esto hizo recordar los años ochenta cuando Pablo Escobar y también un pedazo de la extrema derecha, aprobó el uso de pelados suicidas para realizar sus atentados.
Andrés Arturo Gutierrez tenía 21 años cuando mató en el aeropuerto el Dorado a Bernardo Jaramillo Ossa. Trabajaba en una fábrica para hacer la tiza con la que se les saca punta a los palos de billar. Le pagaban una miseria y llegaba a su casa en Medellín con las manos reventadas. Un amigo de toda la vida, llamado Yerry, fue quien le hizo una oferta de trabajo que le cambiaría la vida. Le dio una foto de Bernardo Jaramillo y le dijo que ese era el señor que tenía que matar. Gutiérrez, en su ignorancia, no sabía que ese hombre de bigote y con aire bonachón era candidato presidencial de la UP, una fuerza política que estaba siendo exterminada por los escuadrones de la muerte. Igual no importaba quién fuera. Había que hacer la operación.

