LA INDEFENSIÓN DE LA FRANJA DE GAZA Y EL NUEVO DIOS DE ISRAEL
“La destrucción de los civiles es la norma”, comentó Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para Palestina
Por:
Guillermo Linero Montes

“Lo que está pasando en Gaza es una tragedia sin nombre y Europa se ha desacreditado completamente frente al resto del mundo. Porque hemos demostrado que la vida de los palestinos no nos importa. Con la excepción de España, Irlanda y de algún otro país, todos le han dicho a Netanyahu que está matando a demasiada gente, pero le dejan continuar y además lo hace con nuestras armas. Es una de las mayores tragedias que hemos vivido. Sabemos que hay 2 millones de personas que están muriendo de hambre, porque es lo que están haciendo, matándolos de hambre y el mundo no reacciona. ¿Qué nos pasa? Hemos perdido todo el sentido de la humanidad”.
Es algo tan incomprensible, o tan contrario a la lógica de la evolución de una supuesta civilización, que cada día seamos peores seres, en cuanto al respeto que deberíamos tener a nuestros semejantes. Darle muerte a quienes se nos oponen o piensan distinto que nosotros, pareciera ser la regla de quienes desde sus gobiernos o poderes, practican la inmunda moral del mundo actual y su consecuente barbarie. De hecho, pese a que las Naciones Unidas ha declarado genocida a Netanyahu y ha expedido una orden de captura en contra suya, los representantes de esa inmunda moral les siguen protegiendo y lo surten de armas para el aniquilamiento de niños y niñas.
Finalmente, valga decir que es un acto de enorgullecimiento patriótico, que nuestro presidente lidere dicha campaña, siendo él un perseguido por malsanos opositores que en sus marchas enarbolan banderas de Israel para mostrar sus dientes de asesinos. No obstante, el fascismo en Colombia no volverá a gobernar, y mientras la izquierda y el progresismo lleven las riendas de este país el fascismo no pasará. De eso estamos tan seguros, como lo estamos también de que Israel hoy tiene un nuevo Dios para idolatrar: Adolfo Hitler.

