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LA CUMBRE DE LOS BRICS, PUNTO DE INFLEXIÓN PARA MUCHOS PAÍSES

GEOPOLÍTICA

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Por:

Luis Fidel Cabrera

 

Luis Fidel Cabrera

 

 

Los BRICS forman un bloque de países como alternativa no occidental del G7 (grupo compuesto por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Japón y Canadá).

En los países BRIC, China y Rusia tienen una fuerte influencia. Para esta cumbre figuraban como posibles candidatos 40 países, de ellos 23 asistieron a Johannesburgo y solamente seis fueron los ´afortunados´: Argentina, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Las últimas semanas todas las miradas estaban puestas en Cyril Ramaphosa, el presidente de Sudáfrica. Como anfitrión de la Cumbre de los BRICS, estaba obligado a hacer arrestar a Putin tan pronto como pusiera un pie en Johannesburgo, pues la Corte Penal Internacional (CPI) emitió en marzo una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra en Ucrania. Pero el presidente ruso no es ningún bobo, asistió a la cumbre por pantalla, ¡a distancia! La cumbre era de gran importancia para él y su país. Y como coincidencia, el mismo día en que Putin daba su discurso, su aliado y enemigo a la vez, Yevgeny Prigozhin, jefe del grupo criminal ruso Wagner, se accidentaba en un avión.

La asociación Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica surgió en 2009, por la insatisfacción con el dominio occidental en viejas instituciones políticas y financieras internacionales, como el Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI.

Los fundadores fijaron en ese momento el objetivo de establecer una nueva “gobernanza global”, que fuera “inclusiva e igualitaria”. Esta semana los países BRICS han dado la bienvenida a seis nuevos miembros; la mayoría de ellos son autocracias que violan los derechos humanos, donde no hay libertad de prensa y en unos ni el mínimo respeto por las mujeres.

En la cumbre de los BRICS no se hacen preguntas, ni se mira con quién se meten: Putin es muy bienvenido, incluso si invadió un país vecino y sus oponentes políticos son asesinados o encarcelados. A Irán se le permite unirse, aunque está librando una campaña despiadada contra los jóvenes que quieren libertad y el país está poniendo en peligro la paz mundial al desarrollar su propia bomba nuclear.

Con seis nuevos miembros, los países BRICS se acercan cada vez más al G7.

La organización BRICS, también conocida como la asociación de las economías emergentes, o Sur Global, tendrá que buscar una nueva sigla o un nuevo nombre que incluya sus nuevos miembros.

¡Ahora, con los nuevos aliados, los BRICS poseen en sus países casi la mitad de la población mundial; los habitantes del G7 tienen tan solo el 10 por ciento! El bloque en conjunto produce el 43 por ciento de todo el petróleo. Se están acercando al bloque económico tradicionalmente más poderoso de los países occidentales ricos.

La economía de los BRICS, en conjunto, ya era más grande que el G7. En 2022, los países BRICS ya representaban el 32 por ciento del PIB mundial (ajustado por poder adquisitivo), el G7 poco más del 30 por ciento. Con los nuevos miembros, el BRICS alcanza el 39 por ciento.

Los países BRICS están sufriendo el mayor golpe en el mercado energético. La producción combinada de petróleo del bloque se duplica con creces con la expansión, hasta alcanzar el 43 por ciento del mercado mundial. Esto es incluso más que la tradicional organización petrolera OPEP, con un 36 por ciento. Esto se debe principalmente al recién llegado Arabia Saudita, que pronto será miembro tanto de la OPEP como de los BRICS: ese país representa el 13 por ciento de la producción mundial de petróleo.

A pesar de tanta cifra positiva, los países miembros del BRICS difieren mucho en términos de sistema político y ambiciones.

China y Rusia celebran la nueva alianza.

China, que está tratando de aumentar su poder geopolítico, parece ser el principal defensor de la expansión de los BRICS. Rusia también está ansiosa por nuevos reclutas, porque necesita todo el apoyo que pueda obtener para la guerra y para la economía afectada por las sanciones. Sudáfrica, Brasil e India son más cautelosos. Aunque son críticos con la hegemonía occidental, también les gusta mantener buenos vínculos con Estados Unidos y Europa, de los que dependen en parte económicamente.

El analista Eric Olander del Proyecto China-Sur Global, afirma: “la cuestión es hasta qué punto quieren arriesgar esa amistad al hacer que países como Irán se unan a los BRICS”.

¿Lograrán los países BRIC sus objetivos planeados?

Los cinco países fundadores del BRICS no se encontraban contentos con el obsoleto orden internacional. Por eso decidieron unirse para establecer una nueva “gobernanza global, inclusiva e igualitaria” y “más democracia”.

Las cifras económicas son alentadoras para este grupo, pero siguen las preguntas: ¿se podrá lograr una gobernanza inclusiva en un grupo de países donde los derechos humanos estén en tercer orden? ¿Se logrará más democracia con países miembros donde decir la verdad es un delito? ¿Se logrará más democracia con países llenos de petrodólares que quieren comprar todo y hasta a todos?

Por otro lado, hay que reconocer que la organización fundó un pequeño Banco Mundial alternativo, el Nuevo Banco de Desarrollo, que desde su creación en 2015 ha prestado alrededor de 33.000 millones de dólares a los países BRICS y países simpatizantes, como Bangladesh y Egipto. ¿Cerrará esto el circulo vicioso del préstamo internacional? Muchos países se liberan de un prestamista, pero caen en manos de otro peor.

Los analistas de The Financial Times llamaron a este nuevo modo de relaciones internacionales el ‘mundo a la carta’, un mundo en que los países pueden elegir entre un amplio menú de alianzas y enfrentar a las distintas superpotencias entre sí para su propio beneficio.

Muchos países simpatizantes de este grupo no pueden estar seguros de si los países BRICS podrán cumplir las promesas; los cuarenta nuevos miembros potenciales asistieron a la conferencia, pero dudaron y esperan reorganizar las cartas para el nuevo orden que espera el mundo.

Y a pesar de todo, Occidente debe continuar sus esfuerzos para promover la democracia y los derechos humanos.

Si Occidente ya no lo hace, ¿quién lo hará?

Luis Fidel Cabrera A.

Biólogo Ambiental

Periodista de Ciencia

Cabre018@planet.nl

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