El ELN CALIENTA LA FRONTERA Y SE CARGA LA PAZ
Sin embargo, es conveniente mantener los puentes de la negociación con el ELN y las fuerzas ilegales, la paz negociada siempre es la mejor opción
Por:
León Valencia*

Miremos lo que ha hecho el ELN en los últimos años, echémosles un ojo a algunas de sus acciones y campañas y a la relación de estas acciones con los acontecimientos políticos de Venezuela, así encontramos pistas para entender lo que busca esa guerrilla.
En septiembre de 2019, Guaidó pasa la frontera de la mano de los “Rastrojos”, quizá el grupo mafioso más importante de los 27 que ocupaban la frontera en ese momento. El ELN, con el apoyo del gobierno venezolano, inicia con éxito una campaña militar para golpear a los paramilitares y mafiosos de la frontera. Así mismo, empieza a desarrollar acciones contra las disidencias de las desmovilizadas FARC en Arauca ganando cada vez más control de los pasos fronterizos en ese departamento. También hace presencia notable en el “Arco Minero” en un abierto control de explotaciones de metales preciosos.
Por otro lado, la negociación entre el ELN y el gobierno de Gustavo Petro atraviesa por una crisis desatada, entre otras cosas, por la decisión del Alto Comisionado de Paz, Otty Patiño, de sentarse a negociar con el frente comuneros de Nariño disidente de esa guerrilla. Así que el ELN, también un 17 de enero, se lanza sobre el Catatumbo para desalojar de allí al frente 33 de las disidencias de las FARC y dar otro paso en el control de la frontera.
No obstante, la situación de hoy tiene una variación importante con la de 2019. Por el momento el presidente Gustavo Petro no ha roto las relaciones con Maduro, al contrario, está buscando su apoyo para controlar el avance del ELN; y Donald Trump, en vez de encabezar una intervención sobre Venezuela, envió un delegado a Caracas a buscar acercamientos con el régimen de Maduro. Una ruptura de relaciones con Maduro y unas acciones tempranas de Trump sobre Venezuela hubiesen sido un bocato di cardinale para el ELN.
La decisión del ELN de poner por encima de la paz su ambición de controlar la frontera y servir de apoyo el gobierno de Venezuela ante eventuales agresiones externas, tiene que generar nuevas estrategias para enfrentar el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando, la trata de personas y proteger la frontera, los treinta y cinco municipios que la componen y las enormes riquezas de minerales preciosos, petróleo, gas y reserva agrícola.
La primera tarea es agrupar a los gobernadores de la frontera en una mesa de trabajo con reuniones periódicas para planear acciones económicas y sociales de emergencia y dar respuestas a las angustiosas demandas de la población.
La tercera, quizá sea necesario acudir a la figura de un alto consejero presidencial para la frontera, una persona con profundo conocimiento de la región que sirva de enlace diario con el presidente.
Sin embargo, es conveniente mantener los puentes de la negociación con el ELN y las fuerzas ilegales, la paz negociada siempre es la mejor opción; pero si estas organizaciones quieren volver a la mesa de conversaciones y avanzar hacia la paz tienen que respetar unos mínimos humanitarios, parar la guerra en el Catatumbo y entrar en un verdadero cese al fuego para reestablecer la confianza en la opinión pública y en la comunidad internacional.
*Esta columna se publicó originalmente en la Revista Cambio

