Por:
Segundo Sebastián Solarte Ordóñez *
En la ciudad de Bogotá, la ESAP desarrolló la cátedra con el propósito de aportar al debate académico sobre los logros de la paz en Colombia, en la IV Cátedra Nacional Esapista, II cátedra por la paz: justicia restaurativa y paz territorial.
La ESAP realizó un concurso nacional con el fin de conocer iniciativas de construcción de paz que fueran desarrolladas por la comunidad Esapista y realizar su reconocimiento en el cierre de la cátedra. Fueron tres las iniciativas ganadoras desde los territorios, que si bien dispersos todos movidos por el deseo de la construcción de paz.
Desde la territorial Huila, Katherin Cerquera presentó una propuesta cuyo objetivo era promover los derechos de la población con discapacidad para la paz; desde la territorial Cauca, Rubén Agudelo, presentó su trabajo con el Arte de Tejer, proyecto que hace un acercamiento a saberes ancestrales, desde la arteterapia, donde con el tejido la comunidad entrelaza y explora su emotividad a la sombras de las secuelas del conflicto.
La Territorial Nariño – Alto Putumayo, hizo presencia a través del estudiante de APT CETAP de la Unión, Segundo Solarte, ganador de la convocatoria con su proyecto pedagógico “Legado para la no repetición”, el cual pretende espacios de fortalecimiento sobre el conocimiento del conflicto armado interno colombiano y la construcción de una cultura de Paz, basada en los antecedentes y la reflexión de lo sucedido; esta iniciativa se promueve desde los colegios como centros de pensamiento.
Muchas reflexiones brinda la cátedra, disponible en el canal oficial de YouTube de la ESAP; sin embargo, considero fundamental de entender que la paz nos convoca y nos conviene, debido a que la historia nos enseña que gracias a ella se han gestado los grandes espacios de apertura de la democracia en Colombia; por ejemplo: el acuerdo de paz en 1990 con la guerrilla del M-19, que a su vez fue predecesor de la firma de acuerdos con las guerrillas del Ejército Popular de Liberación (EPL) y Quintín Lame. Posterior a ello, se promovió la asamblea nacional constituyente como resultado de este proceso de paz, que nos legó la Constitución de 1991, en la cual se establece Colombia como un Estado Social de Derecho, constitución innovadora y referente Latinoamericana.
La paz es necesaria para la trasformación de los territorios y esto quedó en evidencia en la Cátedra Nacional Esapista, que en buena hora reconoce el trabajo que se desarrolla desde la academia en los territorios y nos enseña que somos muchos los que nos unimos desde distintos sectores, pidiendo que pare la guerra y que se haga la paz. En esta ocasión, desde nuestra Alma Máter ESAP.
Felicitaciones a los ganadores, entre los cuales me incluyo, en representación de la Territorial Nariño-Alto Putumayo.
*Estudiante ESAP