Luto en los Pueblos Indígenas de Nariño y Putumayo
“Juntos…
… allá donde las estrellas brillantes te dan la bienvenida.
“Eterno es quien es recordado con amor y agradecimiento”.
Gracias Abuelo Querubín…
Taita de Taitas…
Descansa.
¡Nos queda la eternidad y lo infinito!
¡Recibimos tu bendición por siempre!”
Yagé Oso Cofán
A la edad de 110 años, cumplidos el pasado 1 de julio de 2023, falleció el Taita Querubín Queta Alvarado, máxima autoridad del pueblo Cofán, médico tradicional, sabedor y guía espiritual. Su muerte ocurrió este sábado 3 de febrero, en el Resguardo Mayor Ukumarikankhe, corregimiento Cofanía Jardines de Sucumbíos, municipio de Ipiales, donde vivió toda su vida.
Con solo 8 años, Querubín por primera vez empezó con la toma yagé y desde allí su camino estuvo enfocado en la medicina tradicional. En una entrevista con el Ministerio de Cultura, indicó que el Yagé es la vida de los indígenas.
“De ocho años para adelante iba tomando mi yagé con mi padre y con mi maestro Taita Patricio y Rubén de Agüarico, otro río al que yo iba a tomar mi medicina. Mi guía espiritual es para el camino del bien de todos. Tengo que amanecer defendiendo la vida”, dijo.
Contaba que sus abuelos dejaron esta selva para vivir con botánica natural y la medicina tradicional: “La gente blanca aprendieron su medicamento con su libro de enciclopedia, nosotros estudiamos con nuestro yagé”.
Su conocimiento lo llevó a recorrer varios países donde puso en práctica sus saberes ancestrales y su cultura amazónica.
Experiencia de vida
El Taita Querubín, líder y defensor de los Derechos Humanos, logró dejar una gran enseñanza sobre los elementos de la naturaleza y la sabiduría que hay en ellos. Se caracterizó por su ser amoroso, sensible, receptivo y gracioso.
Dentro de las ceremonias que lideraba, desplegaba sus cantos, ícaros ancestrales donde vibraba con la armónica, las hojas de guaira, sonajeros y su indumentaria tradicional.
El taita mayor de los cofanes, se caracterizó por lucir los collares y manillas tejidas por los artesanos indígenas. Dentro de su vestuario destacaba el collar con colmillos de felino, unos de jaguar, como un animal de poder e importante en la espiritualidad.
“Él siempre estaba acompañado de estos elementos. Para las comunidades indígenas, los colmillos son elementos representativos de las especies naturales de poder. El taita encontraba esos colmillos dentro de su experiencia por la selva. Ellos no cazan al jaguar, encuentran los colmillos en la naturaleza y van haciendo sus collares”, comentó un tomador de Yagé.
“Tomando Yagesito se aprende la cultura, la espiritualidad, que es la vida; allí se canta, se danza, se protege de las enfermedades y epidemias, se cuentan las historias que nos enseñaron los antepasados, para que así todos aprendan.”, cantaba el Taita Querubín.
Inició su camino de formación a los 8 años de edad. Los taitas de la época decidieron de forma unánime que ese niño sería el encargado de guardar, proteger, transmitir su legado. Fue coronado Taita a los 12 años, siendo el Taita más joven de la historia. Perteneciente al resguardo UkumariKankhe, era el Taita de Taitas, máxima autoridad de la cultura del Yagé: “¡Indígena es su sangre, Cofán es su corazón! ¡Él es amigo del trueno, lleva un tigre en su interior!”.
Hace algunos años, la gobernación del Putumayo, le había hecho un reconocimiento en vida, que sintetiza gran parte de su existencia: “Reconocer y exaltar el legado cultural y espiritual único del Taita Querubín Queta Alvarado, al aportar mediante su vida, sus acciones, su trabajo y sus enseñanzas a la conservación de las tradiciones ancestrales del departamento del Putumayo y a su ardua labor para que estas sigan vigentes de generación en generación, otorgando reconocimiento nacional e internacional a este departamento, convirtiéndolo en eje fundamental de la espiritualidad y las costumbres ancestrales”, fueron las palabras de la entonces Gobernadora, Sorrel Aroca.
Visitó la ciudad de Ipiales en varias oportunidades, especialmente después de que el territorio Cofanía Jardines de Sucumbíos fue reconocido como parte del departamento de Nariño y del municipio de Ipiales, cambiando la tradición de la pertenencia al municipio de Orito, departamento del Putumayo. Aquí se apersonó de los derechos de su pueblo como gobernador indígena.
Las condolencias
De diversas partes del mundo y a través de las redes sociales, se conocen infinidad de mensajes de condolencia, de experiencias compartidas por la gente, de admiración por un líder que defendió a su pueblo de las amenazas sociales, como las causadas por el conflicto armado, la explotación petrolera y la minería, amenazas letales contra el medio ambiente y los derechos humanos, así como de las calamidades de la naturaleza, como la pandemia. Un verdadero líder espiritual. Un gobernante del cuerpo y del espíritu de su pueblo.
ABUELO:
KUENDZA A’I
El alcalde de Ipiales, Amílcar Pantoja, compartió el siguiente mensaje en Facebook:
“Guía y camino de sabiduría, conocedor del maravilloso poder de la selva, custodio del yagé, máxima autoridad del pueblo Cofán y un símbolo de la cultura en un territorio lleno de vida y fuerza. Hoy emprende un camino nuevo, hoy trasciende con grandeza su legado. Te recordaremos siempre, ¡Taita de Taitas!”
JEP lamenta el fallecimiento del taita
Los Mayores, custodios del Saber Cofán
El territorio de los astros, de los A’í, de los ukabate y de los kuankua: el mundo y sus ocupantes para los Cofán (a’i) del Putumayo*
Juan Carlos Rubiano Carvajal
École Pratique des Hautes Études, Francia. Proyecto auspiciado por la Universidad De La Alqvimia.
Los cofanes, que viven en la región del piedemonte amazónico de Colombia y Ecuador, poseen un profundo conocimiento de su mundo natural: los bosques más megadiversos del planeta. Su sabiduría procede de una riquísima herencia cultural y del estrecho contacto con los Ukabate, seres invisibles que, en su cosmogonía, comparten linaje con los cofanes y que moran en las selvas que los rodean. A través del uso ritual del Yagé (ayahuasca, una de las más importantes plantas enteógenas de la cuenca amazónica), los sabios cofanes pueden ver a los ukabate y solicitar su apoyo en la curación y solución de los problemas que aquejan a su gente. El mundo onírico al que conducen las plantas enteógenas puede ser interpretado como el Inconsciente Colectivo y, de esta forma, los Ukabate son arquetipos.
La tradición del Yagé constituye una potente vía para el autoconocimiento, el equilibrio con el entorno, la sanación del cuerpo y del espíritu.
La sabiduría de la cultura Cofán (hoy en peligro por el conflicto armado, el narcotráfico y las extracciones petrolíferas y mineras) en el uso de esta planta sagrada, herencia universal con valor terapéutico en expansión.
Los cofanes conciben el mundo como un espacio dividido en tres niveles:
- En el nivel superior habitan el sol, la luna, las estrellas, los astros y el arco iris.
- En el nivel inferior viven los dueños de los animales y de las plantas, los amos de la naturaleza.
- En el nivel intermedio habitan los seres humanos, pero también seres que no son visibles para todos los humanos. A estos últimos se les denomina invisibles o ukabate, y son visibles a las personas que toman yagé y han iniciado un proceso de aprendizaje. Los invisibles moran al interior de la selva. Son indígenas que huyeron, son familia nuestra.
Toda planta y animal existente tiene un doble inmaterial, siendo esta característica la que hace que un individuo sea ser.
Los seres invisibles son celosos de su territorio y pueden tomar represalias cuando se hace uso de él sin su consentimiento. Los humanos deben mantener buenas relaciones con los invisibles, para lo cual es fundamental actuar como lo demandan las normas de relacionamiento interétnico; por ejemplo, no sobreexplotar el medio para así evitar alterar el territorio de los invisibles.
Pero cuando se mantienen buenas relaciones con ellos, son bondadosos, ayudan a los humanos a recuperar la buena salud y pueden actuar como mentores en el aprendizaje chamánico: para adquirir el derecho y poder de chamanizar, es necesario buscar una esposa inmaterial, no humana, es necesario ser yerno y marido de no humanos.
En este sistema, los seres humanos y los no humanos hacen parte de una red única de parentesco en donde los chamanes, sus consanguíneos y sus aliados tienen consanguíneos y aliados entre los seres inmateriales.
Vea el siguiente documental del Ministerio de Cultura, sobre el taita querubín Queta, en el año 2015