SEMBLANZA DE MIGUEL POLO POLO
¿cómo hacer una semblanza o cómo decir algo que valga la pena de un señor que no vale la pena?
Por:
Guillermo Linero Montes

Desde que colaboro en este espacio de Pares, solamente he redirigido mis opiniones a dar respuestas a tres lectores que me han indagado sobre asuntos y personajes específicos, y les he atendido siempre con predispuesta atención. Sin embargo, ahora me ha pedido, otro amable lector, que igual como escribí sobre Laura Saravia, en una nota anterior, haga lo mismo sobre el representante Miguel Polo Polo, que hoy se encuentra en medio de un zaperoco político por cuenta de su incultura y falta de modales y, específicamente, por revictimizar a las madres a quienes el estado colombiano -el administrado por las ideas del expresidente Álvaro Uribe Vélez-, asesinó a sus hijos por la espalda.
finalmente -porque el abecedario da para muchos libros- el señor Miguel Polo Polo es un político (de esos que describiera el poeta Eliot, y que son solo eso: “… un culo sentado en un sillón”).
En semejante contexto de organización política, si alguien asumiera la tarea de puntualizar la traza o perfiles de los congresistas -digamos que para escribir semblanzas sobre ellos, como yo lo he intentado hacer acá con el representante Miguel Polo Polo- encontraría que la mayor parte de ellos cumple cabalmente con las particularidades propias de una galería del más burdo horror humano.

