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RIGE EL ESTADO DE EXCEPCIÓN EN ECUADOR

Dos análisis de la BBC sobre la crisis en Ecuador

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Por:

BBC News Mundo – 9 enero 2024

 

El presidente Noboa declaró el estado de excepción para hacer frente a la crisis carcelaria del país

 

La grave crisis carcelaria que viene sufriendo Ecuador ha vuelto a los titulares en las últimas horas con una serie de incidentes que revelan toda su complejidad y que han llevado al presidente Daniel Noboa a decretar un estado de excepción por 60 días.

El domingo se reportó la “desaparición” del líder de una de las bandas criminales más temidas en el país, Los Choneros, de la cárcel en la cual estaba pagando una condena de 34 años de prisión.

Y en la mañana del lunes, se reportaron graves motines en al menos seis cárceles de Ecuador, con varios reportes de guardias que fueron tomados como rehenes por los prisioneros.

En respuesta a estos incidentes, el presidente Noboa, quien asumió el poder en noviembre bajo la promesa de devolver la seguridad a los ecuatorianos, dijo a través de las redes sociales: “No vamos a negociar con terroristas”.

“Estos grupos narcoterroristas pretenden amedrentarnos y creen que cederemos ante sus demandas. He dado disposiciones claras y precisas a los mandos militares y policiales para que intervengan en el control de las cárceles”, señaló.

Con el anuncio de Noboa, la policía podrá contar con el apoyo de las fuerzas militares en sus labores para mantener el orden y la seguridad, incluyendo en los centros penitenciarios.

Además, se impuso un toque de queda para todas las ciudades que rige entre 11 de la noche y 5 de la madrugada.

La fuga de alias “Fito”

 

La “desaparición” de alias Fito llevó al despliegue de 3.000 miembros de la Policía y las FF.AA.

 

La declaración de estado de excepción estuvo precedida por el anuncio que había hecho el mandatario de una movilización de al menos 3.000 efectivos tanto de la policía como de las Fuerzas Armadas, para intentar capturar nuevamente a Adolfo Macías, alias “Fito”, el líder de la banda criminal Los Choneros.

Macías fue condenado a 34 años de prisión en 2011, pero desde los centros penitenciarios se ha convertido en uno de los protagonistas de la violencia que se reporta en las cárceles de Ecuador.

Según el diario ecuatoriano Expreso, cuando Macías se enteró que las bandas rivales de Los Lobos y Los Tiguerones habían planeado un atentado en su contra, organizó el que hasta el momento es el incidente más violento que se ha registrado: la muerte de 79 reos en diferentes cárceles del país, ocurrida en 2021.

El secretario de comunicación del gobierno de Noboa, Roberto Izurieta, aseguró queel gobierno planeaba trasladar a Macías a una cárcel de máxima seguridad y que la fuga se dio porque alguien habría alertado al reo del plan.

 

La crisis carcelaria en Ecuador

 

Los gobiernos ecuatorianos anteriores han decretado también el estado de excepción buscando afrontar la crisis carcelaria, pero los resultados no han sido claros.

En agosto de 2023, el entonces presidente Guillermo Lasso ordenó el traslado de Macías al Centro Penitenciario La Roca, una medida que fue revertida unas semanas después por un juez.

El plan de seguridad de Noboa incluye una nueva unidad de inteligencia, armas tácticas para las fuerzas del orden y seguridad y un plan para recluir a los presos peligrosos de manera temporal en barcos prisiones.

Desde 2021, se han reportado más de 400 muertes en las prisiones de Ecuador por los enfrentamientos entre bandas rivales.

 

Tres claves que explican el “conflicto armado interno” que vive Ecuador

 

Ecuador está inmerso en un “conflicto armado interno”, según declaró este martes su presidente, Daniel Noboa.

El mandatario ordenó a las fuerzas militares restablecer el orden en las calles del país, después de que hombres armados irrumpieran en el canal de televisión TC de Guayaquil, y tomaran como rehenes a su personal durante una transmisión en directo.

A este incidente se sumaron incursiones de grupos armados en universidades y otras instituciones públicas, así como saqueos en Quito.

Esto se produjo a raíz de que el presidente declarara el estado de excepción el lunes al producirse graves incidentes en seis cárceles, con secuestros de policías y las fugas de los líderes de dos grandes bandas delictivas.

Repasamos tres claves que ayudan a entender la grave crisis de violencia e inseguridad que vive hoy Ecuador.

1. “Fito” y el poder de las bandas

 

Los reos de la cárcel Turi, en Cuenca, aún mantienen a algunos guardias como rehenes, después de los motines que se desataron el lunes.

 

Ecuador sufre una crisis de seguridad que se ha agravado especialmente en los últimos tres años.

En 2023 batió su récord histórico de homicidios con 7.878, de los que solo se resolvieron 584.

El país ha pasado a ser un importante centro regional de almacenamiento, procesamiento y distribución de droga, lo que ha fortalecido a las más de 20 bandas criminales que operan en él.

Estas bandas, que tienen en las cárceles sus principales centros de mando y operaciones, están vinculadas a los grandes carteles de la droga de México y Colombia.

Algunas de las más conocidas son los Choneros, los Lobos, los Lagartos o los Tiguerones, y protagonizan episodios de extrema violencia, ya sea en conflictos internos o contra el gobierno, las instituciones o la sociedad en Ecuador.

En agosto del año pasado, el candidato presidencial Fernando Villavicencio fue asesinado por sicarios a sueldo, en un crimen que aún no se ha logrado esclarecer pero que muchos analistas vinculan con el auge de estas bandas.

“Este y otros crímenes son para ponerle condiciones al poder político y demostrar que desde hace algún tiempo, en buena medida, las bandas son quienes tienen el control en el país”, explica a BBC Mundo el analista político ecuatoriano Andrés Chiriboga.

 

En agosto, las bandas asesinaron al candidato presidencial Fernando Villavicencio.

 

Además, existe el problema de que, gracias al dinero del narco, estas bandas se han hecho omnipresentes y sus tentáculos se expanden no solo hasta el último rincón de la sociedad ecuatoriana sino también en las propias instituciones a través de la corrupción.

“Un factor importante es la penetración que tienen en muchos espacios, no solo entre la población sino en la misma policía, en las Fuerzas Armadas”, explica el politólogo.

Solo así se pueden explicar las fugas de sus líderes, como la de Adolfo Macías, alias “Fito”, el pasado fin de semana.

El jefe de Los Choneros cumplía una condena de 34 años desde 2011 por delincuencia organizada, narcotráfico y asesinato cuando desapareció de la prisión.

Mientras “Fito” se fugaba se reportaron graves motines en al menos seis cárceles de Ecuador, con informes de que varios guardias fueron tomados como rehenes por los prisioneros, en los que también aprovechó para fugarse otro líder mafioso, Fabricio Colón Pico, alias “El Salvaje”, jefe de Los Lobos.

Estos hechos llevaron al gobierno del presidente Daniel Noboa a decretar un estado de excepción por 60 días.

 

2. La reacción a la presidencia de Noboa

 

Uno de los enfoques más importantes de la campaña de Noboa a la presidencia fue el de la seguridad.

 

Daniel Noboa llegó al poder el pasado 23 de noviembre, por lo que solo lleva un mes y medio en el cargo y no ha tenido tiempo de aplicar los principales puntos de su programa.

Sus propuestas más relevantes, que le valieron el apoyo mayoritario de los ecuatorianos en las urnas, se centraban en la economía y, sobre todo, en la seguridad.

Si bien se presentó como un político moderado, lejos de posiciones contundentes como las de Nayib Bukele en El Salvador, sí formuló medidas encaminadas a debilitar a las bandas delictivas.

Prometió impulsar reformas profundas en las cárceles, con un sistema de segmentación que permitiera aislar a los presos más violentos y peligrosos.

Su propuesta más novedosa, que recientemente ha tratado de agilizar, pasa por instalar cárceles flotantes en barcazas para internar a delincuentes peligrosos lejos de la costa e impedir que sigan operando desde prisión.

Noboa también quiere penalizar el consumo de drogas a pequeña escala, crear un sistema de jurados para delitos graves e invertir en avances tecnológicos, como drones y radares, para neutralizar a la delincuencia organizada en vías y fronteras.

 

Luego del anuncio de Noboa declarando el estado de excepción, las fuerzas de seguridad intervinieron diferentes penales en el país.

 

Para dar un impulso a su plan anticrimen, el presidente expresó la semana pasada su intención de convocar un referéndum para que los votantes legitimen la imposición de medidas de seguridad más estrictas.

Para muchos analistas, las intenciones y propuestas de Noboa son un importante detonante de la respuesta de las bandas.

“Las mafias vinculadas al narco han reaccionado para mostrar que están en capacidad de ponerle un cerco a la democracia”, afirma Chiriboga.

El politólogo cree que el reciente decreto de estado de excepción -aplicado por el presidente tras la fuga de “Fito” y los posteriores motines- también contribuyó a agitar la respuesta de las bandas con la toma del canal de televisión.

“Su decreto parece haber alentado la guerra que están desatando los grupos mafiosos”, opina.

Y argumenta que “Noboa dio una respuesta sin mayor innovación, muy en la línea de los expresidentes Guillermo Lasso y Lenín Moreno, tratando de mostrar fuerza; y la reacción de estos grupos ha sido: ‘un ratito, nosotros somos los que mandamos y te lo vamos a mostrar’”.

 

3. El control del narco

 

El control de algunas cárceles es de las organizaciones criminales como Los Choneros, a la que pertenece alias “Fito”.

 

El Departamento de Estado de EE.UU. calculó en 2019 que un tercio de la cocaína de Colombia pasa por Ecuador antes de dirigirse a Norteamérica y Europa.

En los últimos años el protagonismo de este país fronterizo con Colombia y Perú (ambos importantes productores) en el mercado internacional de esta droga se ha reforzado.

Ese cambio de paradigma se nota en la mayor cantidad de narcóticos decomisados, en el cada vez más habitual descubrimiento de laboratorios y, sobre todo, en el aumento exponencial de la violencia.

Las cada vez más fuertes bandas criminales, entre ellas los Lobos, los Choneros o los Tiguerones, tienen fuertes vínculos con los carteles del narcotráfico.

Los grupos criminales ecuatorianos tradicionalmente operan de manera fragmentada, actuando fundamentalmente como subcontratistas de organizaciones criminales extranjeras, según define el portal especializado InsightCrime.

 

A pesar de los diferentes esfuerzos de la policía y militares en ocasiones anteriores, la situación de violencia continúa escalando.

 

Tras la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a raíz de un acuerdo de paz con el Estado colombiano, Ecuador adquirió más protagonismo en el mercado internacional de la droga.

Grupos disidentes de las FARC y otras organizaciones vinculadas al narcotráfico protagonizaron una descentralización de las cadenas de producción y distribución de la cocaína que metió en el negocio a grupos mafiosos de Ecuador.

Estos grupos, que operan especialmente en la frontera con Ecuador, en los departamentos colombianos de Nariño y Putumayo, se alían con los carteles mexicanos y otras organizaciones europeas, principalmente de los Balcanes occidentales, que llegan a la zona.

Así, la participación de múltiples organizaciones criminales de diversos países crea una especie de disputa territorial y un aumento de la violencia en Ecuador, según los expertos.

Entre esas organizaciones también destacan dos carteles mexicanos: el de Sinaloa, que se cree empezó a operar en Ecuador aproximadamente en 2003 con el envío de emisarios y un perfil bajo, y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los Choneros han cooperado históricamente con el cartel de Sinaloa, mientras los Lobos, los Lagartos y los Tiguerones se han aliado con el CJNG.

 

Fuente: BBC News, 9 de enero de 2024

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