LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE EL PROYECTO PEGASUS
¿quién pagó por Pegasus?
Por:
Laura Bonilla

Cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, habló en una enigmática alocución sobre la sospechosa compra de un software espía durante el gobierno de Iván Duque, parecía que estuviera hablando en clave. Leía frases que la opinión pública no lograba descifrar. En ese momento, el país atravesaba un paro camionero. El primer diagnóstico fue que el gobierno usaba una cortina de humo para distraer la atención de la coyuntura nacional. Se llegó a pensar incluso que Pegasus, el programa en cuestión, no existía.
Y a pesar de todo esto, Colombia decidió comprarlo. Aquí empiezan a surgir una serie de dudas, empezando por la desastrosa decisión de adquirir de forma oscura un software de alto riesgo. Un país con una seguridad cibernética precaria, que ni siquiera cuenta con una agencia de seguridad digital, decide comprar un malware prácticamente imposible de controlar. Surge entonces la siguiente, y para mí la más grave, pregunta que aún no ha sido respondida: ¿quién pagó por Pegasus? Es evidente que la Policía Nacional no cuenta con 11 millones de dólares en sus gastos reservados para una aventura de tal envergadura y riesgo. Los medios aseguran que es posible que el dinero haya provenido de fondos incautados al narcotráfico y que se pagó en efectivo, y NSO afirma que el dinero es lícito. Pero incluso si esto fuera cierto, ¿de verdad da para una compra en efectivo de tal magnitud?.
Como si esto fuera poco, quedan más preguntas en el aire que inquietan a periodistas y analistas. ¿Se usó Pegasus? ¿Para qué? ¿Quién lo usó? ¿Cuáles fueron sus resultados? Y, sobre todo, ¿dónde está hoy Pegasus? Si es tan seguro como afirma NSO, ¿cómo es posible que en casi todos los países donde se ha utilizado haya quedado claro que, en lugar de combatir el terrorismo, ha sido empleado para vulnerar la democracia y los derechos humanos?
Pero mi última pregunta, la que más me inquieta, es si Pegasus está en las manos equivocadas de intereses opacos. Si la legalidad y las instituciones no logran rastrearlo, ¿se imaginan lo que sucedería si estuviera en manos de la ilegalidad?.
PD.
Les invito a consultar la investigación de Amnistía Internacional sobre el proyecto Pegasus en el siguiente link: The Pegasus Project – Amnesty International Security Lab

