LA HISTORIA DEL LIBRO QUE ÁLVARO URIBE DETESTA
Su autor, León Valencia, realizó un trabajo de investigación minucioso y uno de los personajes principales está basado en un mandatario real.
Por:
Iván Gallo
Pares, Coordinador de comunicaciones

En 2020, en plena pandemia, se publicó la novela La sombra del presidente, un éxito editorial y de crítica que tocaba un tema candente: la historia de los excesos de un presidente que se creía rey. Como las grandes novelas sobre dictadores, Yo el supremo de Roa Bastos; El otoño del patriarca de García Márquez o El reino de este mundo de Alejo Carpentier. Su autor, León Valencia, realizó un trabajo de investigación minucioso y uno de los personajes principales está basado en un mandatario real.
“¿Cómo me calmo yo?
¿cómo me calmo?
ya ni con drogas, ni con alcohol
Esa desesperación por las emociones la tiene Gregorio Echeverri desde que era niño. Entonces, para consumir su energía y su sed inagotable de poder, fue senador, alcalde de Medellín, gobernador de Antioquia y presidente durante ocho años. Hizo de la muerte de su papá una cruzada contra las guerrillas, promovió, durante su periodo como gobernador, la creación de más de 1.000 cooperativas armadas de ciudadanos; se casó con la mujer más inteligente de la ciudad; tuvo dos hijos, tres hermanos y un papá que padeció en su finca los abusos de los subversivos. Pactó con paramilitares y calló a los defensores de derechos humanos que le reclamaban el asesinato de inocentes convertidos en guerrilleros por obra y gracia del Ejército, para mostrar resultados, sacando a cuatro millones de personas, inmaculadas de blanco y tenis contramarcados y ejecutando el rescate más espectacular que recuerde el país. Pero al final de su vida política, después de su gloria, Gregorio Echeverri debe pagar por su fiebre y todos los fantasmas terminarán sentándose en su mesa.
Una lástima que los profesores de Español, en los colegios de Colombia, estén tan ocupados haciéndoles odiar a sus estudiantes la literatura y la historia poniéndolos a leer cosas imposibles como La Celestina. La sombra del presidente podría cambiarle la vida a un muchacho de 15 años que está convencido de que todos los escritores se visten como Fernando de Rojas. Un libro necesario que se consume con la voracidad con la que un gordo puede saborear una barra de chocolate. Una buena excusa para dejar en paz, por unos cuantos días, Netflix.

