LA CONSULTA QUE RESULTA
GEOMETRIAS
Por:
Jorge Luis Piedrahita Pazmiño

A puerta cerrada –como les gusta- una célula de otra célula de una cámara parlamentaria decidió ahogar la reforma laboral que cursaba y que hace parte de la plataforma socialdemócrata que recibió el apoyo de más de once millones de compatriotas.
En un rincón de la comisión séptima –ante la acusadora mirada del óleo de Jorge Eliécer Gaitán, otrora Ministro del Trabajo- los Pinto, Andrade, Ríos, Bedoya, Honorios, Agudelo, Blel, Barrera, todos ya en la nómina universal de la infamia, sin darle siquiera un vistazo al borrador, lo arrojaron al infierno sin darle oportunidad ni siquiera a la Comisión menos a la Plenaria de debatir su contenido.
El escaso 20% de favorabilidad de que goza el Congreso se justifica con estas trapisondas con alharacas calenturientas. En ese mismo recinto se evaporó el quórum cuando se iba a debatir la reducción de peajes y las tarifas elitistas de las líneas aéreas. Claro, porque los politicastros están fletados por el gran capital que financió sus campañas clientelistas. Pero para hacerle juego al vargasllerista César Lorduy, acosador y concusionista, todos estuvieron puntuales y glotones.
La oposición oligárquica, demagógica y ambiciosa, demanda al gobierno por realizar al aire libre sus consejos de ministros. Claro porque a ellos les funciona la penumbra y la clandestinidad para zurcir sus entuertos y fechorías, como esta del archivo de la reforma laboral, a media noche y a oscuras; pero eso sí ante la vigilancia de Gaitán, quien desde ultratumba hostigaba la traición de estos alevosos epulones.
¿Quién que sea demócrata e igualitario se opone a un proyecto que busca transformar las condiciones de millones de trabajadores en Colombia? ¿Aumentar las horas que los empleadores pagan con recargo nocturno, aumentar el sobreprecio del trabajo en festivos y dominicales a un 100%, incrementar la licencia de paternidad, ampliar las licencias para mujeres con ciclos menstruales incapacitantes, mejorar el contrato laboral para los aprendices del SENA y regular el trabajo de plataformas digitales?
Si la voluntad del Congreso corrupto, vengativo y ultraderechista, colocado al margen de la corriente socialdemócrata es oponerse a las transformaciones progresistas de la sociedad colombiana y desafiar el futuro provocando un bloqueo institucional con el presidente y sus confederados, la propia Constitución colombiana abre el reportorio de respuestas participativas, una de las cuales es la consulta popular a la que el presidente apela para oponer a la ciega obstrucción del poder constituido llamado legislativo, la soberanía anterior, posterior y superior del pueblo.
La ley 1757 de 2015 dicta el trámite con la que el Gobierno envía la solicitud de la consulta popular al Senado a la República, la cual deberá tramitarse como si fuera una proposición. La plenaria tiene 30 días para convocarla y 6.827.229 colombianos la votan afirmativamente.
La efervescencia de la época, la inconsecuencia de la derecha ultramontana, el liderazgo del presidente, la ansiedad popular y el creciente malestar con un congreso de insolentes y baladrones hace propicia más que nunca la hora de la consulta popular, que en hora propicia se le ofrece al pueblo colombiano para reemplazar al Congreso minusválido en su función legislativa y democrática.

