Por:
Nilza María Pantoja Agreda
Uno de los alfiles de mayor peso en el gobierno nacional se llama Iván Cepeda, por algo el presidente lo hace parte de las mesas de diálogos de paz con el ELN, tema que no ha sido nada fácil.
Cepeda es uno de los pocos petristas que hablan con autocrítica y lanzó un mensaje al gobierno cuestionando el desbarajuste en un acuerdo nacional que había sido prometido en campaña y que hoy no se ve por ningún lado; es por ello que manifestó: “No es posible hacer dos cosas al tiempo: ser absolutamente radical en el Congreso, en las calles, en el discurso político y además de eso buscar el acuerdo nacional, algo hay ahí que no”.
Lo anterior se puede evidenciar en las posiciones del presidente a través de sus alocuciones, porque si hay algo con lo que cuenta Gustavo Petro, es la elocuencia en la palabra, independientemente de la crítica en algunas intervenciones sobre la consistencia técnica del discurso; veamos entonces qué ha pasado:
En el cierre de campaña el 23 mayo del 2022, en la plaza de Bolívar, manifestó: “convivir en paz es unir a la sociedad colombiana”.
El domingo 19 junio de ese mismo año, cuando se supo que Gustavo Petro era nuestro nuevo presidente, indicó “Ya es hora de dejar atrás los bloques, los grupos y las diferencias ideológicas para trabajar juntos. Entendamos de una vez y para siempre que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y que juntos somos más fuertes.”
Pese a lo anterior, y después de que tanta agua ha pasado bajo el puente, el último discurso del 1 de mayo de este año, el día en que los trabajadores reivindicamos nuestros derechos, y cuando Colombia se encuentra en un nivel de polarización como nunca antes visto, lanzó un discurso absolutamente radicalizado y agresivo.
La verdad, presidente, Colombia necesitaba un discurso moderado de reconciliación; la verdad estamos cansados de caminar en orillas y de no construir puentes, cansados de un escándalo cada semana, de los cuales varios han sido producto de una implosión en el petrismo; cansados incluso de dividir familias por el tema Petro; la verdad, presidente, la critica la hacemos porque necesitamos al Petro que nos decía: “Los retos y desafíos que tenemos como nación exigen una etapa de unidad y consensos básicos. Es nuestra responsabilidad.”
Y por eso, presidente, le exigimos RESPONSABILIDAD en el gobierno y llame a la unidad a los colombianos; esto implica sentarse con la oposición y escuchar sin fanatismos para llegar a consensos que beneficien a Colombia, y no a unos pocos que se roban el país. Ese debe ser el punto de partida. Y tampoco sentarse con el comité de aplausos y escuchar el eco de sus palabras porque de ahí saldrá solo eso … aplausos.
Presidente: hay batallas quijotescas que van en defensa de la libertad y la dignidad del hombre, pues como dice su fiel escudero Iván Cepeda: “Entonces: ¿Por qué nos pusimos Pacto Histórico si no era para eso?”.
Un abrazo.