Por:
Jorge Luis Piedrahota Pazmiño
Sirviéndonos de unas GEOMETRIAS, “LA FILOSOFIA DE LA HISTORIA NARIÑES”, -que se publicaron aquí en TESTIMONIO DE NARIÑO-, repentina y felizmente se nos reactivó EL CENTRO DE HISTORIA DE LA PROVINCIA DE OBANDO, con aportes invaluables y oportunos de sus integrantes los historiadores EDUARDO ZÚÑIGA ERAZO, JULIO CÉSAR CHAMORRO, MAURICIO CHAVES BUSTOS, JAIME CORAL BUSTOS, avalados por el maestro VICENTE PÉREZ SILVA.
Al comenzar el artículo de marras decíamos que “El Decano de los historiadores, Rodrigo Llano Isaza, a propósito de la fundición de una estatua pro-Agualongo en España (repárese que el Libertador Simón Bolívar la exhibe en Madrid y en Cádiz hace más de cien años) ha esculpido también una frase lapidaria: “Expreso mi apoyo decidido al monumento que en Madrid quieren elevarle al rebelde general pastuso. Si bien se opuso a la independencia de la Nueva Granada fue un hombre del pueblo que luchó por sus creencias y murió por ellas. Lástima sí que algunos de sus promotores sean unos enfermos antibolivarianos”.
Y alegamos que “Seguramente se refiere a lo (a) s escribidore (a) s del sur del país, empecinados en transfigurar la historia al precio de seguir purgando la venganza parricida. Materiales que han trabajado con ligereza, fatal y fanática, que los condujo al victimismo desfasado y nefasto, contrario a la necesaria reconciliación. Flaubert hubiera dicho: “Tened cuidado con la tristeza. Es un vicio”.
Jaime Coral Bustos abrió plaza con la expectativa: “Espero su próxima columna para saber en qué quedamos al fin: fanatismo bolivariano o agualonguista. Me parece que en las elecciones que no votamos por un candidato que nos simpatiza, sino por llevar la contraria al que no nos gusta”.
Eduardo Zúñiga, gran animador del Centro de Estudios, escribió: “Estimados integrantes del Centro de Historia de la provincia de Obando (nombre que se lo agradecemos a Mauricio Chaves).
He leído la interesante, amena y documentada columna de Jorge Luis Piedrahita en Testimonio de Nariño relacionada con el proyecto de levantar en España un monumento en honor a Agustín Agualongo. Al respecto me permito manifestar lo siguiente:
“Primero. El monumento sería levantado en Granada, provincia fuertemente realista, razón por la cual el historiador Llanos afirma: “lástima sí que algunos de sus promotores sean unos enfermos antibolivarianos”.
Segundo. Es claro que cuando Jorge Luis se refiere a “los escribidores del sur del país, empecinados en transfigurar la historia al precio de seguir purgando la venganza parricida…”, hace referencia a los neoagualonguistas que se han dedicado a condenar a Simón Bolívar, padre de la libertad, y a ensalzar a quien defendió el colonialismo español en cabeza del inepto y corrupto Fernando VII.
Tercero. Si con espíritu liberal se han levantado en España monumentos en homenaje a Simón Bolívar, creo que no nos debe levantar roncha que unos conservadores de Granada le hagan ese homenaje a Agustín Agualongo. Digo esto porque es necesario preservar el espíritu de la tolerancia; si algunos de sus promotores quieren hacerlo por cuanto en la época de la independencia Agualongo defendió la opresión española, que lo hagan, están en su derecho. Grave sería que entre nosotros siguiéramos defendiendo esas posiciones que no contribuyen a un entendimiento más objetivo de la historia.
Un abrazo
Eduardo Zúñiga Erazo”.
Mauricio Chaves Bustos, terció: “Jorge Luis Piedrahita, en su artículo “La filosofía de la historia nariñés”, hace un abrebocas de lo que esperamos sea una serie de artículos relacionados con la forma en que se ha escrito la historia regional -a todas luces pastocéntrica-, según mi parecer-. El deseo de levantar un monumento a Agustín Agualongo en España, auspiciada por “Héroes de Cavite y la Asociación Renacer Hispanoamericano”, en el municipio granadino de Arenas del Rey, es el pretexto que le sirve a Piedrahita para analizar filosóficamente cómo ha sido la interpretación de la historia desde diferentes contextos, previendo que esa clase dominante “pastusa” se ha perpetuado en el tiempo, fueron ellos los tozudos realistas que se opusieron a la causa libertadora, arrastrando al pueblo a una guerra que los convertía en chivos expiatorios de sus propios deseos y frustraciones vistas a futuro. Sobra decir que analizando a los postuladores de la causa agualonguista en España, son falangistas relegados y reaccionarios que piensan que la hispanidad propuesta por los invasores españoles, y perpetuada por los pérfidos Borbones, puede tener aún asidero en esta América libre, independiente y soberana. Excelente artículo que nos da una verdadera muestra de lo que vendrá.
Julio César Chamorro: “Así es. Para analizar en qué quedamos está el Centro, cada cual con sus aportes investigativos, sin descalificar a nadie sino con el rigor de la historia, lo que fue, cómo fue y las circunstancias hasta la actualidad, fin del desarrollo de los pueblos”.
Y el Maestro VICENTE PEREZ SILVA, remató: “APUNTES PARA LA HISTORIA.
Se ha puesto en el tapete, la figura legendaria de Agustín Agualongo. En esta vez, con motivo de la erección de una estatua del caudillo realista en un lugar de España. De este proyecto se ocupa el distinguido escritor e historiador Jorge Luis Piedrahita, al comienzo de su interesante artículo “La filosofía de la historia nariñés”.
Como yo tengo “velas en este entierro”, que ahora resucita con tanto ímpetu, no resisto la tentación de traer estos Apuntes para la historia, concretamente, con la erección de un monumento al caudillo Agustín Agualongo. Después vendrán otros sobre este mismo tema que, desde luego, exalta los ánimos y suscita tantas reminiscencias y controversias. ¿Verdad amigos Eduardo Zúñiga Erazo y Mauricio Chaves, que el tema no es un mito, sino la realidad de un tramo de nuestra historia que parece una leyenda de nunca acabar?
Entre paréntesis, el eminente historiador Sergio Elías Ortiz en su obra “Agualongo y su tiempo”, dedica un capítulo con este título tan sugestivo como sugerente: “Agustín Agualongo y la fábula y realidad de sus orígenes”. Vicente Pérez Silva”
Como puede comprobarse, son introitos de lo que deben ser estudios más detenidos de nuestra personalidad histórica. Bienvenidos los académicos de Obando a evaluar de nuevo nuestros antecedentes y fortalecer nuestro recién creado CENTRO DE ESTUDIOS.