Por:
Luis Fidel Cabrera *
Amalia Rosales, una joven lectora de 14 años, nos escribe preocupada por las noticias sobre desastres en Colombia y el mundo, preguntando si todos ellos son consecuencia del cambio climático. Nos plantea si fenómenos como lluvias, sequías o el aumento de insectos portadores de enfermedades son causados exclusivamente por este fenómeno.
Responder con certeza es complicado. Vivimos en una era de cambios climáticos, pero no todo lo que está mal en el mundo es culpa directa de ellos. El cambio climático es real, pero reducir todo a este factor es simplificar demasiado. Para proporcionar claridad y no causar pánico, decidí investigar los titulares de la prensa colombiana y su relación con este tema.
Una búsqueda en Google sobre las noticias colombianas de los últimos cinco años reveló más de 500 titulares como “Lluvia provoca inundaciones”. Sin embargo, ¿realmente es solo la lluvia la responsable? Muy pocos medios mencionan la mala infraestructura de nuestras ciudades, la falta de mantenimiento o la corrupción en la administración local, que limpian las alcantarillas solo cuando se acerca la temporada de lluvias. En Cartagena, en mi bella Ipiales y en otras ciudades este fenómeno se repite en cada lluvia.
En cuanto a la salud pública, medios como Caracol Radio (Eduardo Espinos) informan sobre el aumento de casos de dengue, atribuyéndolos al cambio climático. En un país con deficiencias en infraestructura de agua potable, donde muchas personas deben almacenar agua en recipientes, es inevitable que aumente la proliferación de mosquitos. Sin embargo, no se menciona lo suficiente la falta de políticas preventivas o soluciones de largo plazo.
En el mismo medio hablado, también se confirma la baja producción de aguacates, atribuyéndola nuevamente al cambio climático. Sin embargo, desde hace años se advirtió sobre los peligros del auge de los monocultivos en el país, especialmente del aguacate, un cultivo que requiere grandes cantidades de agua. En Chile el aguacate, que inicialmente fue visto como una solución económica, hoy es visto como un castigo. La falta de políticas de manejo sostenible y la priorización de estos cultivos masivos exacerban los problemas de disponibilidad de agua, erosionan la biodiversidad y generan un ciclo de dependencia económica que, a largo plazo, es insostenible tanto para el medio ambiente como para las comunidades locales.
Otro titular dice: “Aguacero produce derrumbes en las carreteras”. ¿No sería más lógico cuestionar si la carretera estaba mal diseñada o si la erosión en la zona ya era un problema antes de la lluvia? El cambio climático puede agravar estas situaciones, pero no es siempre la causa principal.
Judith Sarmiento, en su programa En Familia, aboga por incluir desde la escuela temas sobre el cambio climático, argumentando que este fenómeno representa una gran amenaza para la biodiversidad. Green Peace y WWF hacen la misma afirmación en el programa Planeta Caracol. Sin embargo, estudios científicos en Europa han demostrado que, más que el cambio climático, el crecimiento descontrolado de las ciudades y la expansión de la agricultura intensiva han sido más perjudiciales para la biodiversidad. El desarrollo urbano sin planificación, la acumulación de desechos en ríos y mares, la falta de plantas purificadoras de aguas residuales y, sobre todo, la agricultura y ganadería a gran escala, constituyen las principales amenazas para la biodiversidad y la pérdida de recursos hídricos, especialmente en países en vías de desarrollo.
Estudios científicos sobre la historia del planeta han demostrado que la actual biodiversidad que goza Colombia es, en gran medida, el resultado de los cambios climáticos a lo largo del tiempo. Muy difícil es tocar estos temas con las ONG´s que defienden el ambiente, la biodiversidad y luchan contra la producción de gases efecto invernadero, pues ellos se benefician de los fondos destinados para este medio, lo malo es que utilizan el clima como símbolo de casi todo lo que está mal en el mundo.
En Europa, algunos países han experimentado cambios positivos debido al aumento de las temperaturas, como Dinamarca y los Países Bajos, que ahora producen vino gracias al clima más cálido. En Siberia, algunos agricultores están felices de poder sembrar donde antes solo había nieve. Estos ejemplos muestran cómo los cambios climáticos también pueden traer oportunidades, y la adaptación es clave.
También resulta preocupante cómo el término “cambio climático” a veces se interpreta de maneras poco educativas. Fidel Franco, en su programa Planeta Caracol, suele decir: “el cambio climático ya está a la vuelta de la esquina”. Por otro lado, un Ecopodcast de Yolanda Ruiz titula: “el clima ya cambió” y en él enumera los desastres recientes en diversas partes del mundo. Es cierto que nuestro planeta siempre ha experimentado desastres como sequías, inundaciones, olas de calor y frío. La diferencia es que hoy estamos constantemente bombardeados con información.
Muchos de estos fenómenos extremos ya se habían presentado en el pasado. Afirmar que “el clima ya cambió” puede llevar a interpretaciones pesimistas, haciendo que algunos piensen que no hay nada que hacer. Sin embargo, esta perspectiva puede ser contraproducente. En realidad, es un momento para adaptarnos, ser creativos e innovadores, y seguir adelante. Como decía el filósofo griego Heráclito, “el cambio es lo único constante”, y el clima, como cualquier otro aspecto de la vida, continuará cambiando.
La periodista Yolanda Ruiz comienza su columna con alarma, relatando el caso de un hombre que se desplomó en plena calle de Madrid y murió. Sin embargo, al analizar la situación, concluye que la causa de su muerte fue más bien las malas condiciones laborales en España. Este enfoque nos recuerda que, al investigar cualquier desastre o tragedia, es crucial buscar las causas inmediatas y más lógicas antes de atribuir todo a los cambios climáticos. De manera similar, en lugar de culpar automáticamente al cambio climático por cada evento adverso, debemos examinar detenidamente otros factores que puedan haber contribuido
Un periódico tituló: “Deslizamiento de tierra afecta gravemente instalaciones y piscina del centro recreacional Puente Nuevo de Ipiales”, y en los comentarios de radio se mencionó que los cambios climáticos eran los responsables. Sin embargo, desde hace tiempo se había advertido sobre el riesgo que representan los montes cubiertos con eucaliptos, ya que estos árboles tienden a dejar el suelo más propenso a deslizamientos. Este tipo de información sugiere que, en muchos casos, factores específicos y locales, como la elección de especies vegetales y el manejo del suelo, juegan un papel crucial en los desastres naturales, y no siempre es adecuado atribuirlos directamente al cambio climático
También la prensa internacional
En las inundaciones en Libia en 2023, los medios internacionales rápidamente catalogaron el evento como un “desastre climático”. Sin embargo, una investigación más detallada revela que la causa directa fue la ruptura de dos represas mal mantenidas y la deforestación descontrolada. Años atrás la comunidad internacional había donado millones de euros para reforestar el país, desgraciadamente el dinero termino en los señores de la guerra. Además en el país no había ningún sistema de alerta ni plan de evacuación, incluso cuando tres días antes estaba claro que el país sería completamente golpeado por la tormenta. En este caso, fue un desastre de infraestructura, agravado por la corrupción y la falta de preparación ante un evento meteorológico predecible.
Venecia, la ciudad italiana, ha enfrentado numerosas inundaciones a lo largo de su historia, y en cada ocasión se ha culpado frecuentemente a los cambios climáticos. Igualmente pasa en países como Portugal, España, Italia y Grecia. En Venecia, se han invertido millones de euros en la construcción de una moderna presa conocida como el MOSE, destinada a controlar los aumentos del nivel del agua. La construcción de esta infraestructura tomó cerca de 20 años, y al momento de ser activada, falló. Además, los sistemas de alarma también fallaron, y la ciudad tuvo que ser visitada en muchas ocasiones con botas pantaneras debido a las inundaciones. Este caso destaca cómo problemas de infraestructura y gestión pueden ser responsables de desastres, a menudo más allá de la influencia del cambio climático. En el norte de Europa se habla del “fenómeno del sur” cuando se refieren a la corrupción.
En Colombia, también se podría argumentar que muchos desastres se deben, en mayor medida, a la corrupción y la mala infraestructura. Vergonzosa es la situación de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que deberá activarse en casos de emergencia. Hay reportes frecuentes de corrupción en su manejo, y es cuestionable si realmente la organización cuenta con los recursos para atender adecuadamente los desastres que podrían ocurrir en el país.
En resumen los Cambios Climáticos son una realidad innegable, y sus efectos, como el aumento del nivel del mar o las olas de calor más frecuentes o los tiempos extremos, son evidentes. Como mencioné anteriormente, el cambio climático ciertamente alimenta y agrava muchos de los problemas que enfrentamos, pero no es la única causa detrás de cada evento trágico. Es importante no simplificar ni confundir las causas de los desastres naturales. Las represas mal mantenidas, la deforestación, la mala planificación urbana y la corrupción juegan roles clave en desastres que, en muchos casos, podrían haberse evitado o mitigado. Es crucial seguir investigando y buscando soluciones sostenibles, y, sobre todo, ser conscientes de la complejidad detrás de cada tragedia.
Querida Amalia, muchas gracias por escribirnos contando tu inquietud. En el futuro, necesitaremos personas reflexivas y críticas como tú para enfrentar estos desafíos. Sigue adelante con tus estudios y sigue haciendo preguntas, ya que cuestionar y buscar respuestas es la clave para encontrar soluciones reales.
* Biólogo Ambiental, Periodista de Ciencia
Cabre018@planet.nl
Interrsante.Saludos desde Costa Rica
No solo pasa en Colombia, toda Latinoamerica está llena de corruptos. Pero como saben que hay dinero tienen que inventarse cosas. Abrazo desde Nicaragua