GUILLERMO CHAVES CHAVES (1896-1956) EN EL CENTENARIO DE SU GRADO DE ABOGADO

“El día que en el país se conozca la preparación humanística, literaria y jurídica del Dr. Guillermo Chaves Chaves, Colombia será más grande”.

Por:

J. Mauricio Chaves-Bustos

 

J. Mauricio Chaves-Bustos

 

El pasado 19 de octubre se conmemoraron 100 años del grado de doctor en derecho y ciencias políticas que le concediera la Universidad Libre de Colombia al ipialeño Guillermo Chaves Chaves. Su grado no pasó desapercibido en la prensa nacional y local, ya que se hizo merecedor a un promedio de 5 sobre 5 durante sus años de estudio, así como a ser exaltado en la sustentación de su tesis de grado, que por entonces se hacían de forma oral, además porque iba en contravía de las tesis que manejaba la Corte Suprema de Justicia de entonces sobre la nulidad de los contratos.

 

El día de su grado de doctor en Derecho y Ciencias Políticas, 1924

 

Pese a que su familia tenía los medios para educarlo en la ciudad que fuese, su padre, un liberal que luchó palmo a palmo en la Guerra de los Mil Días en el sur de Colombia, se resistía a que su único hijo varón abandonara los negocios familiares, sobre todo la firma “Jesús Chaves & Hijo”, que funcionó durante décadas en una esquina del parque 20 de Julio, siendo luego remplazada por la firma “Joaquín Revelo”, su cuñado, que manejaría la herencia dejada a su hermana Victoria Chaves Chaves, y posteriormente el almacén conocido como “Bogotá al Día”, propiedad de su otra hermana, Mariana Chaves de Pérez.

Habiéndose graduado de bachiller en Pasto y posteriormente de Bachiller en Filosofía y Letras en Popayán, regresó a su terruño para poder reunir su propio dinero y así emprender el viaje a Bogotá. Los negocios los hacía en Barbacoas, intercambiando unas mercancías por otras, a lomo de carguero, como se acostumbraba entonces aún por los más eximios humanistas, como Juan Montalvo o Cordovez Moure, por citar solo unos.

 

Acta de Grado, Universidad Libre. Nota de tesis: 5 y aclamado

 

Pero antes de viajar, el amor se cruza en su camino, y con rapto incluido, como en las mejores novelas románticas, en 1919 contrae matrimonio con Leonila Bustos Estupiñán, hermana del poeta Florentino, y parte hacia Bogotá dejando su hogar con su esposa y su primer hijo, Alirio. Ingresa a estudiar en la Universidad Externado de Colombia, atraído quizá por las ideas progresistas que ahí se fraguaban, para entonces la hegemonía conservadora se imponía y por inconvenientes del gobierno con este centro de estudios, debió culminar sus estudios en la Universidad Libre, fundada por el General Benjamín Herrera, obteniendo en ambos centros de estudios las más altas notas, todas de 5 sobre 5, tal y como se certifica en dichos centros universitarios.

El semanario capitalino Mundo al Día así registró la noticia:

La Universidad Libre acaba de conferirle el título de doctor en Derecho y Ciencias Sociales al señor Guillermo Chaves Chaves, joven de los más aventajados en la República. Dados los méritos que distinguen al nuevo doctor, los elogios que de él se hagan resultan inútiles, y por eso tan sólo nos limitamos a repetir las palabras proferidas por el doctor Eduardo Rodríguez Piñeres con relación a este grado: El grado de Chaves es un motivo de plácemes para la ciencia jurídica, y un motivo de orgullo para la Facultad que le dio vida intelectual (Mundo al Día, Año 1, No. 236. Bogotá, viernes 24 de octubre de 1924. p. 14.)

Y el periódico El Tiempo, de esta manera:

Ante el distinguido cuerpo de examinadores, compuesto por los doctores Luis Felipe Rosales, Eduardo Rodríguez Piñeres, Hernán Copete y del rector de la Universidad, Dr. Miguel Arteaga, presentó su grado el distinguido hijo de Ipiales, Guillermo Chaves Ch, sobre el difícil punto de derecho titulado Nulidades, tesis que sostuvo con acopio de buenos argumentos y en el cual pone de relieve su diferencia de ideas acerca de ese punto con las emitidas por la Corte Suprema de Justicia. Chaves Chaves es uno de los alumnos que más se han distinguido en los claustros de la Universidad y como bien lo dijo uno de sus examinadores, podría servir de ejemplo a las nuevas generaciones que se educan. (…) Al Terminar la oración el doctor Arteaga H., un respetable grupo de nariñenses y demás condiscípulos, enloquecidos de entusiasmo, se abalanzó sobre el doctor Chaves y lo abrazaron en medio de atronadores aplausos de la numerosa concurrencia. Anoche un grupo numeroso de sus condiscípulos, obsequiaron en los comedores del Hotel Continental con una comida, al nuevo togado, en el cual reinaron la cordialidad y la alegría más completa. (El Tiempo, Bogotá, martes octubre 21 de 1924).

Pero nada más interesante que las palabras del Rector de la Facultad leídas el día del grado y anotadas en un libro que le obsequió al nuevo togado:

Estimado amigo. Acaba de recibir Usted el título de doctor en derecho que confiere la Universidad Libre. Aprovecho la ocasión para escribirle esta carta en la primera hoja de un libro que quiero conserve como recuerdo mío. Honrado me siento con que Usted haya sido mi discípulo y con que me haya correspondido, como Rector de esta Facultad, recibirle la promesa reglamentaria y entregarle el diploma. Dije al general Herrera cuando me encargó la dirección de la facultad de Derecho, que no interesaba el número sino la calidad de doctores que presentara el Instituto: con graduados como Usted se realizan mis anhelos y voy cumpliendo mi deuda de gratitud para con el ilustre fundador de la Universidad Libre. Íntimamente convencido me encuentro de su admirable preparación, fruto de su inteligencia y de una labor sin tregua. Pocos como Usted podrán referir que ha ganado con la más alta calificación todos los cursos y que ha sido aclamado en todos los exámenes preparatorios. Que tantos merecimientos los siga Usted aumentando con virtudes que hagan que dentro de unos lustros se le señale a Usted como modelo de ciudadanos, así como hoy sus profesores lo señalamos como modelo de estudiantes. Como Rector de la facultad de derecho de la Universidad libre y como profesor, envío hoy a los suyos y a su ciudad natal un afectuoso saludo. Miguel Ortega H. Bogotá, octubre 19 de 1924.

 

Carta Rector Facultad de Derecho, Universidad Libre, 1924

 

Se graduó de abogado a la edad de 28 años, con esposa e hijo a bordo, y prometiéndosele toda clase de distinciones y cargos en Bogotá, prefirió regresar a su solar nativo, al calor del hogar que se mantenía vivo gracias al cariño de su familia. Uno de los primeros casos que asumió fue el de la defensa de los indígenas del pueblo Pasto de Cumbal por la expropiación que se había hecho del territorio llamado Llano de Piedras por parte de los colonos que debieron refundar el pueblo luego de la destrucción del terremoto. Fue tal la defensa que hizo, que en uno de los caminos fue atacado a tiros por los colonos que se creían propietarios de dichas tierras. Luego el destino le sumaría nuevas glorias y también desdichas y penas.

Hijo de liberales, estudiando en universidades liberales, optó por participar en el partido conservador, quizá buscaba desmarcarse de una línea familiar que tantos sinsabores había sembrado en el Sur de Colombia durante la Guerra de los Mil Días; quizá encontró ahí un asidero para exponer sus ideas y sus pensamientos; quizá la Bogotá de su época de estudiante lo convenció de conservar tradiciones y resguardar principios; quizá en los ejercicios profesionales en la ciudad de Pasto lo llevaron a encontrar un grupo de amigos en cuyo seno compartían afinidades. Lo cierto es que sus ideas fueron siempre progresistas, al punto que, al postular el voto femenino universal, lo mismo que la garantía de los derechos de autor, o apoyar la creación del Ministerio de Justicia y el departamento del Chocó, le granjeó la enemistad de muchos politicastros, hasta el punto de que en los Anales del Congreso de la República los liberales lo acusan de ser masón y los conservadores de ser marxista. Lo cierto es que ahí fue valorado por muchos como su “Conciencia jurídica”, al decir del maestro Vicente Pérez Silva, quien lo escuchó del leopardo Silvio Villegas.

Hoy, 100 años después de su grado como abogado, reconocemos el legado que le dejó a su departamento, a su familia, ya que después de él una pléyade de abogados han construido el bagaje jurídico del país: hijos, nietos, bisnietos, sobrinos, en fin, conforman hoy 4 generaciones de abogados que reconocen en él un modelo de sabiduría y de virtudes a seguir. No en vano la Asamblea Departamental de Nariño en 2023 instauró la Orden al Mérito “Doctor Guillermo Chaves Chaves”, para ser entregada anualmente al mejor egresado de las facultades de derecho existentes en el departamento, la cual fue entregada ya el año de su creación y esperamos sea entregada en este año que está por culminar. Baste terminar esta memoria con las palabras de Manuel Serrano Blanco, publicadas en El País de Cali el 6 de julio de 1957, “El día que en el país se conozca la preparación humanística, literaria y jurídica del Dr. Guillermo Chaves Chaves, Colombia será más grande”.

 

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