FIORELLA Y OTROS CUENTOS

Este mosaico de narraciones creadas por Juan Revelo nos muestra la destreza de un veterano de las letras que empezó a escribir a los quince años...

JUAN REVELO REVELO

 

Fiorella

y otros cuentos

 

 

PRESENTACIÓN

Carlos Orlando Pardo

 

Los veintidós cuentos de este libro tienen como característica principal estar narrados con buenas dosis de suspenso y desenlaces sorpresivos. Son historias de seres humanos que viven experiencias cotidianas y, a veces, experiencias insólitas que nos hacen reflexionar sobre el amor, las pasiones, los sueños, los aciertos y los errores, y también sobre las inequidades y los prejuicios que giran en torno a los personajes que respiran y se mueven en cada relato dejándonos la sensación de que están vivos y que son nuestros confidentes. Juan Revelo acierta en el manejo de los diálogos, en el dominio del ritmo y en el agradable fluir de las historias contadas en este magnífico libro.

Sabemos que el autor escribió, revisó y volvió a revisar varias veces estos cuentos durante las tres últimas décadas, a excepción del primero (“Fiorella”), escrito en 1990, que le da nombre al libro y que pertenece a la época cuando se publicó “Sabrina”, su primer libro de cuentos, en el que no se incorporó dicho relato porque el autor pensó que le faltaba una segunda parte que ahora se incluye en este libro.

“Fiorella y otros cuentos” es un excelente conjunto de narraciones de las cuales siete son micro-cuentos; trece son cuentos breves, y dos son cuentos largos: “La gitana Iselda” y “Marcos y Mariela”, de cuidadosa factura y con cierres magistrales. Algunos fueron publicados en periódicos y revistas de Colombia, Argentina, Cuba, España y México, y otros, fueron incluidos en antologías como “La desaparición de Giu”, publicado por Epsilon Editores; “La mariscala”, publicado por Pigmalión Editores; y los micro-cuentos: “Confesión”, “El escorpión” y “En la playa”, incorporados en el libro polifónico “Un año después”, publicado y presentado en Madrid, España en 2015. Los demás, son cuentos inéditos escritos en distintos países en donde el autor vivió por algún tiempo. Así, “Fiorella” y “Luigi Navitore” se escribieron en Italia; “La estatua” en Estados Unidos; “Homicidio calificado” en México; “Marcos y Mariela” en España, y los restantes en Colombia.

Escritos en primera y tercera persona, no sabemos cuánta ficción y cuánta realidad contiene cada uno, pero se vislumbra una significativa carga de realismo en varios de ellos, o por lo menos una reveladora carga de “otra realidad” creada por el autor. Como expresó Stendhal “Los escritores son seres que crean otra realidad que les sirve como catarsis”. En el caso de “Fiorella y otros cuentos”, cada historia contiene más de una realidad y más de una lectura: la que está a la vista y otra, u otras, que están subyacentes. Es evidente que Juan Revelo utiliza en varios cuentos la técnica del “iceberg” de Hemingway.

Comprobamos, además, al leer este libro, que algunos relatos están basados en hechos históricos que imagino deben haber requerido abundante investigación previa, como “La bruja de Eguiluz”, una curandera afrocaribeña juzgada y torturada por el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias en el siglo XVII, o como María de Carvajal, “La mariscala”, esposa del conquistador Jorge Robledo, una de las primeras mujeres españolas que llegaron a la Nueva Granada y que falleció en Bogotá en el siglo XVI.

Este mosaico de narraciones creadas por Juan Revelo nos muestra la destreza de un veterano de las letras que empezó a escribir, como se lee en su biografía, a los quince años cuando ganó su primer premio en el “Concurso de cuento juvenil” del Liceo de la Universidad de Nariño y que, años después, fue ganador de varios premios en concursos de Colombia y el exterior. El día de hoy, después de más de medio siglo de trabajo literario, es reconocido a nivel nacional e internacional como una voz potente e innovadora que sigue escribiendo con la misma pasión de los años juveniles, pero ahora, con mayor sabiduría y dominio de las técnicas narrativas que le permiten construir cuentos geniales que llevan a la reflexión, pero también nos divierten, conmueven y sorprenden.

Carlos Orlando Pardo

PRÓLOGO

 

Jonathan Alexander España Eraso

 

POÉTICA DEL CUENTO

 

Mi planteamiento se direcciona a perfilar una poética del cuento que tiene dos caminos que, a su vez, forman el sendero de lo que son las historias memorables: por un lado, está la trama; y por el otro, el lenguaje. Esto me lleva a pensar en que la verdad de lo relatado se detalla en su propia escritura y en el sistema de correspondencias y significaciones que el cuento como mecanismo dona. Ahí es cuando la autarquía –recuerdo a Julio Cortázar–, posibilita que el relato se desprenda del autor, a pesar de su esfericidad, y se haga a sí mismo. Dicha autonomía, vista a la luz de la fusión de los elementos narrativos –al estilo de Poe–, en cada palabra, frase y párrafo, siguiendo una gradación, atiza el ritmo que trepida hasta generar la eficacia de lo fatal o lo inexorable. Y la fórmula (así lo entendieron Faulkner, Hemingway, Lowry y Carver, por nombrar algunos referentes), habita en la poesía, pues gracias a ella, la pulsación de lo imprevisto respira en el lenguaje.

Asumo una posición frente a lo que he planteado. En esa línea, me interesan los narradores que primero escriben y luego narran. Y Juan Revelo Revelo es uno de ellos. En el tono de sus cuentos, la araña del lenguaje tensa sus hilos al punto que sus vibraciones atrapan el efecto novelístico. Es decir que si pensamos en obras y autores que dimensionan en el cuento las formas de lo literario (el argumento in crescendo, el ritmo de la poesía y la construcción de los personajes derivada de la novela), “FIORELLA” es un libro en el que la conciencia narrativa da forma a nuestro mundo lector.

 

EL CUENTO SE VISUALIZA

 

En Juan Revelo Revelo, el cuento se traza como un rizoma de casualidades y, según éstas, dentro del cuento se van mostrando otras historias. El cuento, por tanto, se visualiza: su acción simultánea exige descubrir, desentrañar lo que encierra cada historia. En esa perspectiva, in extenso, la narrativa de Juan Revelo empieza por el observar. Es decir, empieza por el acto. Se trata más bien de la concentración de lo imaginado que deviene experiencia discursiva en tanto transparenta la prefiguración y la figuración de la intriga. Lo que se urde supone la dialéctica entre los protagonistas (narradores) y lo manifestado para dar paso a una narrativa vertical –al estilo de Juarroz con la poesía– que explora lo cotidiano del hombre: lo que lo rodea y se hace vida (el amor, la memoria y el olvido, la soledad, el tiempo, la muerte, lo oculto).

Lo que comprobamos en “FIORELLAes que el autor ha recorrido los vértices de la conciencia para franquearlos y crear mundos narrativos. En efecto, escribir es para Juan Revelo la fabulación que ahonda en los laberintos y en los juegos de espejos que se convierten en signos. El hallazgo, lo que sale a flote, es un “archipiélago de signos” –diría Octavio Paz–, que van tejiendo historias vertiginosas, fascinantes, intensamente humanas, dispuestas a ser carne y alma de lo narrado. Los cuentos de este libro no son un objeto cerrado, son un continuo hacerse que reconquista el rumbo y define la marcha, en el ahora de la manifestación, de la reflexión y en la inminencia de lo poético.

 

EL LUGAR DE LA ENUNCIACIÓN

 

En “Fiorella y otros cuentoslo que se relata tiene una enunciación lírica en la que se muestra todo y se sugieren contextos en apariencia cifrados que tienen su clímax en lo que la anécdota explicita. Así, la ficción se difumina, sin desaparecer a cabalidad, cristaliza el tiempo de la narración, y adviene “el esplendor quieto de lo real”.

Por otra parte, el movimiento de las historias de este libro (en cuanto a lo que se evidencia y lo que se esconde), materializa una estructura caleidoscópica y, claramente, un doble fondo (adentro-afuera) que sostiene la íntima voz de los narradores, define el registro verbal y descriptivo de los personajes y, desde la confabulación, salta el círculo de lo contado para ceder al aleteo de la epifanía. Lo que ocurre por excepción, señala que, como lectores de “FIORELLA”, entre la naturaleza de la indagación y la cercanía, habitamos nuestra subjetividad que encarna una libertad, un goce más profundo en el que nos abismamos en un albor cardinal.

El legado de Juan Revelo Revelo es la topografía que abren sus historias narradas. Desde el primer cuento breve que le da título al libro: “Fiorella”, hasta el último “Shih Tzu”; y desde los cuentos cortos: “La bruja de Eguiluz” y “La mariscala”, de las primeras páginas, hasta “La gitana Iselda” y “Ocayoro” del final del libro; en todos ellos, el aire mental que nos dejan los paisajes narrativos, moldean la columna vertebral de la trama en la que el esplendor de la lectura se pule en una luz que nos abre mundos inéditos, una ondulación visible que nos permite encontrar el verdadero sentido de lo literario. ¡Bienvenido este maravilloso libro al iluminado mundo de los cuentos!

Jonathan España Eraso

Fiorella

y otros cuentos

 

 

SELECCIÓN DE MICROCUENTOS

(Extensión menor a 150 palabras)

 

CONFESIÓN

 

Sus últimas palabras fueron: “No confíes en la historia oficial, ni en lo que escriben o dicen los gobernantes y los políticos. Generalmente, todo lo que ellos expresan es demagogia barata y peli- grosa. Recuerda que siempre hay una intención obscura detrás de sus palabras; siempre un argumento falaz, un discurso amañado para ocultar su excesiva ambición, su egoísmo y su delirio. Esto lo sé muy bien, hijo mío, porque yo fui uno de ellos”.

 

AMNESIA

 

No recuerdo si fui guillotinado o si perdí mi cabeza de un hachazo. Tampoco sé dónde quedaron mis piernas, mis brazos, mis manos… El dolor que siento en mi garganta cercenada no me deja pensar bien. ¿Qué me ocurrió? ¿Qué hago aquí? ¿Quién soy yo?

No recuerdo mi nombre, ni mi edad, ni mi profesión u oficio… Tal vez no soy yo sino otro. Quizá soy mi otro yo que trata de evadir la realidad ocultándose en los laberintos de la duda. ¿Acaso soy la reencarnación de alguno de mis antepasados? ¿Soy mi padre, mi abuelo o mi bisabuelo que murió decapitado? La incertidumbre sobre mi verdadera identidad me deja perplejo. Tal vez soy el espectro de mí mismo, asumiéndome como víctima, o quizá –tiemblo de horror al pensarlo–, soy el fantasma del verdugo.

 

EL REGALO

 

Un 25 de diciembre, cuando yo tenía cinco años, me desperté en la madrugada al escuchar llantos en la habitación de mis padres. Fui a preguntarles quién lloraba y ellos me contestaron que era mi nueva hermanita. Me dijeron que Papá Noel la había traído como regalo de Navidad. Yo salí corriendo a buscar a ese señor barbudo y fui a todos los rincones de la casa, pero no lo encontré. Quería preguntarle por qué se equivocó de regalo, pues yo le había pedido un balón de fútbol y no una bebé llorona.

 

SELECCIÓN DE CUENTOS BREVES

(Extensión entre 150 y 300 palabras)

EN LA PLAYA

 

Un hombre está tendido en la arena debajo de las nubes que atardecen brillantes en un cielo azulísimo. Una muchacha trota en la playa y, al pasar cerca de él, percibe algo extraño en su semblante. Se detiene y le pregunta si está bien. El hombre no contesta; tiene los ojos cerrados y permanece inmóvil. Ella se agacha, le toma el pulso, pone la cabeza sobre su pecho y, unos segundos después, se levanta y grita nerviosa:

—¡Llamen una ambulancia! ¡Este señor se está muriendo!

Nadie responde. La gente está lejos ocupada en sus cosas y sólo se escucha el sonido de las olas rompiéndose en la playa.

—¡Auxilio, auxilio! –vuelve a implorar la muchacha, y camina alrededor del hombre sin saber qué hacer.

Él la mira con cautela cuidando que no se dé cuenta del juego que ha iniciado al fingirse moribundo. Desde abajo comprueba que es una bella mujer de piernas y caderas sensuales; lleva una minifalda blanca, y una blusa transparente que le aprieta los senos.

—¡Alguien que ayude! –ruega la muchacha angustiada y, al no tener respuesta, decide poner en práctica las técnicas de reanimación cardiopulmonar que aprendió tiempo atrás.

Él siente la suavidad de los labios de ella en los suyos y se emociona al recibir respiración boca a boca, una y otra vez. Se imagina que es una nueva forma de besar, voluptuosa y placentera, y eso lo enardece y lo pone a mil. La excitación va creciendo rápidamente hasta que no puede más. Su corazón se niega a seguir el juego.

 

EL FANTASMA DEL PARQUE

 

Mi abuelo nos contaba, a mis hermanos y a mí, que una noche de 1956, el jefe de vigilantes del Hotel Alférez Real de Cali fue apuñalado en la puerta principal. El homicida resultó ser un marido celoso que sospechaba que su mujer le era infiel con el mencionado jefe de vigilantes. “Desde entonces –decía mi abuelo–, su espíritu deambuló por pasillos y salones del hermoso hotel hasta que éste fue demolido por orden de alguien que tomó esa deplorable decisión”.

Años después, en ese terreno situado frente al río Cali y diagonal al Puente Ortiz, construyeron un parque adornado con esculturas de poetas famosos, y todo el mundo olvidó el crimen y la leyenda del fantasma del jefe de vigilantes del hotel. Sólo hasta comenzar el nuevo siglo, algunos transeúntes trasnochadores empezaron a ver, cerca de las esculturas de los poetas, una presencia extraña, como una sombra que se acerca a ellos y les susurra frases ininteligibles. Empujado por la curiosidad, anoche fui a ese parque y me llevé un gran susto al sentir que me tocaban el hombro derecho y me susurraban algo al oído. Con temor giré mi cuerpo para ver quién estaba allí, y no vi a nadie.

Ahora no sé si la presencia que percibí anoche fue la del fantasma del vigilante asesinado, o el de alguno de los poetas del parque, o tal vez, fue el fantasma de quien ordenó la demolición de ese entrañable hotel donde mi abuelo pasó su luna de miel con mi abuela María Teresa.

Acabo de recordar que el mismo año que demolieron el hotel Alférez Real, mi abuela murió ahogada en el río Cali. Dicen que cayó desde el Puente Ortiz y que la corriente del río, que ese día estaba crecido, la arrastró varias cuadras, río abajo. Ahora que pienso en esto, me nace una nueva duda: ¿Será que el fantasma del parque es el de ella?

 

EL ESCORPIÓN

 

Después de pensarlo mucho, el profesor de literatura Emilius Piquer decidió crear el cuento breve perfecto que no había podido escribir en su larga carrera académica. Era su mayor reto. Empezaría con una introducción provocadora, seguiría con un desarrollo que atrapara al lector y terminaría con un desenlace sorpresivo y contundente. El tema a desarrollar era el de los escorpiones que lo obsesionaban desde su niñez.

“Soy un escorpión venenoso” –escribió y se quedó pensando–. Tuvo la impresión de que la hoja en blanco lo miraba retadora y le decía: “demuéstrame que eres un gran escritor”.

Durante varias horas escribió, revisó, corrigió y volvió a escribir, una y otra vez, sin lograr un desarrollo narrativo coherente ni un desenlace satisfactorio. Escribió toda la noche hasta la madrugada cuando hundido en una sensación de impotencia irremediable se dio cuenta que definitivamente no podría escribir un cuento perfecto. Se sintió frustrado, deprimido, inepto, furioso, decepcionado de sí mismo… Se puso de pie y entonces, un dolor paralizante estremeció su cuerpo. Agachó la cabeza y vio, con horror, que brotaba abundante sangre de su pecho, en donde un filoso aguijón se había clavado con violencia.

Al día siguiente, funcionarios de la fiscalía declararon frente a los asombrados periodistas que acudieron a la casa del profesor, que éste había muerto. El dictamen forense indicaba que, en acto suicida, Emilius Piquer había atravesado su corazón con un puñal que tenía un dibujo de un escorpión con la cola enhiesta y el aguijón ensangrentado.

 

Juan Revelo Revelo

 

DATOS BIO-BIBLIOGRÁFICOS

JUAN REVELO REVELO

 

Escritor, periodista y editor. Nació en Ipiales, Nariño, Colombia. Fundador y director de los talleres literarios “Juan Rulfo” y “Octavio Paz”. Fue asesor de Cinterfor (OIT) en Buenos Aires y en Ginebra, Suiza; funcionario de la UNESCO en París, La Habana y México, y directivo de varias empresas multinacionales en Colombia y el exterior.

Escribe desde los quince años cuando ganó el Primer concurso de Cuento Juvenil (1958) organizado por el Liceo de la Universidad de Nariño en donde fundó, junto a otros estudiantes y con la asesoría del poeta Aurelio Arturo –que fue su profesor–, el Centro Literario “Luis López de Mesa”. En 1960 con motivo de la celebración del sesquicentenario de la Independencia Nacional, el Ministerio de Educación lo eligió como “El mejor bachiller de Colombia”. Cursó la carrera de Ingeniería en Bogotá y la maestría de Administración de Empresas en México, país en el que vivió 16 años. Durante este tiempo conoció a Juan Rulfo y a Octavio Paz que ejercieron una gran influencia en su trabajo literario en los años ochenta. Para rendirles homenaje, en 1996 fundó los talleres de narrativa y poesía que llevan sus nombres.

Ha ganado numerosos premios literarios, entre ellos: Premio Nacional de Cuento “Ciudad de Barrancabermeja”, 2000; “Premio Nacional de Cuento Corto”, 2002, de Editorial Planeta y “El Espectador”, Premio de Innovación Literaria de la Feria del Libro de Madrid, 2014. Conferencista en universidades de Colombia, Argentina, Cuba, Chile y México. Jurado en concursos de poesía y cuento nacionales e internacionales. Ha participado con ponencias en: Frankfurter Buchmesse, Alemania; Salone Internazionale del Libro, Torino, Italia; Feria del Libro de Barcelona, España; Feria del Libro de Madrid; Miami Book Fair. y en varias oportunidades en las ferias del libro de Guadalajara, Ciudad de México, Lima, Quito, Buenos Aires, Bogotá, Cali, y Medellín.

Es autor de doce libros (poesía, cuento, novela y ensayo), algunos parcialmente traducidos al inglés, francés e italiano, y coautor de cinco libros escritos con el Método de Escritura Polifónica MEP, creado y desarrollado por él y la escritora española Socorro Mármol Bris.

Sus principales obras literarias son: En poesía, “Los Ojos del Recuerdo”, “Desnuda soledad”, “Furia del tiempo”, “Nuevas Voces de fin de Siglo”, “Puente de palabras”, “Metempsicosis” y “Espiral de la memoria”. En narrativa: “El baúl de Mercedes Saluzo” (novela); “Páginas al viento” (ensayos); “Sabrina”, “La gitana Iselda” y “Fiorella” (cuentos).

Libros polifónicos: “Búsquedas y encuentros”, (poemas a seis voces), Editorial Caza de Libros; “Dados Circulares” (relatos cortos), Cangrejo Editores, presentados en Colombia, España, Argentina y México; “Un año después” (relatos breves y micro-relatos), Editorial Sial Pigmalión; “El cumpleaños de Aracne” (cuentos infantiles) y “El salón invisible” (cuentos de misterio), Pijao Editores. Libros inéditos: “El prócer” (novela); “Los sueños de mi abuelo” (cuentos infantiles); “Los oídos de la noche” (poesía); “Método de escritura polifónica” MEP.

Comments (4)
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  • Heldyn Guevara

    Experimento en Amnesia un trágico recuerdo de la edad media sin mente, falsas hechiceras y racionamientos enloquecidos. Una clara atmósfera de agonía eterna, elongadas condenas y espacios reducidos como peligrosos de Poe y Quiroga.

    • JUAN REVELO

      Gracias por su valioso comentario.

  • Myriam Burbano Reyes

    Gracias por compartir la biografía y cuentos cortos de Juan Revelo Revelo. Exquisita escritura, universal , así, como la del hombre del Sur.

    • Pijao Editores

      Apreciamos su comentario.