SE DESTETA LA CABAL

La Cabal irrumpe para desbaratar el tímido columpio de juegos de los uribistas

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Por:

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Dentro del confuso y mediocre panorama político que vive Colombia, y que han acabado de enturbiar la pandemia y el paro, no se vislumbraba ningún candidato capaz de alegrar el cotarro y poner a bailar mambo a los que todavía quieren escuchar boleros.

El surgimiento de la candidatura de Piñacué dentro del Mais, que podría ser una pica en Flandes para la renovación y el consenso, se ha visto frenado porque Piñacué resultó hasta ahora temeroso en desafiar a su verdadero rival, Gustavo Petro, con quien deberá enfrentarse el Mais en las primarias del Pacto Histórico. Los demás apenas sí asoman la cabeza para distinguirse en las montoneras que han ido creando para no sentirse tan desamparados. Los del Centro Izquierda, desnutridos de votos, esperando como novia en la estación del tren la llegada incierta del flojo de Fajardo. Los del Centro Derecha incapaces de promulgar las frases bonitas de consenso que dice Diliam, la dueña de los votos, y extrañamente acallando las ideas nacionales agresivas que Luis Pérez lanza en cada salida a falta de caudal. En fin, ante tanta confusión y tan poco liderazgo, la llegada de María Fernanda Cabal, destetándose por sí sola del corral donde Uribe pasta sus opciones, parece más la entrada de la carreta del rocío salpicando con alegría, frases rotundas y lenguaje hiriente la mesa donde los demás estaban jugando tute.

Apoyada en su rostro impávido, abriendo los ojos y amenazando siempre con su cornamenta imaginaria, La Cabal irrumpe para desbaratar el tímido columpio de juegos de los uribistas y obligarlos, con el expresidente a la cabeza, a mirar la triste realidad de estar condenados a perder si siguen defendiendo al malhadado gobierno de Duque.

Como tal, La Cabal no enfrentará a Oscar Iván, que no le pone un trapo colorinche al toro emberracado de Petro, sino al mismo exalcalde de Bogotá, a quien ella parece asegurar a las graderías que rejoneará sin pestañear y con idéntico tonito imprecativo de las esclavistas señoras de Buga, de donde ella desciende.

Tendremos entonces divergencias groseras, pero simpaticonas y, obviamente, un cambio de lenguaje de parte de todos los aspirantes a ser presidentes, a quienes ella tratará de arrollar, con la misma impavidez con que conduce, disfrazada de manola, la carreta del rocío, mirando la realidad nacional a través de sus ojos vacunos que pocos políticos tienen.

¡Que habrá espectáculo! ¡No me queda duda!

 

Muchas gracias

El Porce, julio 1 de 2021

 

Escuche la Crónica de Gardeazábal, a continuación…

 

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