Réquiem por Héctor Edmundo Osejo Coral, Rector de la I.E. Agroindustrial Los Pastos

Consternación en la comunidad educativa de esta institución agroindustrial indígena por la muerte de su rector

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Nacido en el 9 de marzo de 1952, Inició su historia como estudiante de capacidades excepcionales en el Colegio Nacional Sucre, donde se gradúa como bachiller académico; va a estudiar a la Universidad a la ciudad de Armenia y regresa a estudiar Ciencias Sociales en la Universidad de Nariño. Es nombrado entonces como coordinador del Colegio Nacional Seminario, siendo la inspiración de muchísimos estudiantes que lo recuerdan con afecto, por su carisma y su vocación, guiándolos por el camino del liderazgo y la lucha por el bienestar de la comunidad.
Fue Secretario de Educación del municipio de Ipiales y obtiene su Maestría en Etnoliteratura; se especializa en Administración de Proyectos, Docencia Universitaria y cursa múltiples diplomados y estudios afines con su talento intelectual y labor profesional, consolidando su perfil profesional.
En 1993, con el taita Jaime Morales (q.e.p.d.), siendo Secretario de Educación, funda el Colegio Agroindustrial Los Pastos en la entonces Escuela Rural Mixta Las Cruces, con 72 estudiantes de 6° provenientes de las diferentes parcialidades y veredas de los Resguardos de Ipiales y San Juan. La alcaldía de Ipiales da piso jurídico a la Institución mediante acuerdo 019 de 9 de julio de 2005. Conjuntamente con las autoridades indígenas gestiona recursos considerables e inicia la construcción de la planta física propia, en el predio La Merced, vereda Las Cruces, vía a Chiránquer.
El modelo arquitectónico del colegio reproduce la forma cosmogónica de la construcción de los pueblos Pastos, que eran circulares y en grupos de cinco hasta veinte chozas; también reproduce el Sol de los Pastos y su posición respecto de él.
Con la puesta en funcionamiento del colegio, constituye la estructura administrativa, organizativa, pedagógica y comunitaria, que responda a las necesidades y expectativas de la comunidad.
Por su capacidad de servicio, desde 1994, llega a Las Cruces como rector encargado del colegio en ese entonces ITAP. En 2004 es nombrado como rector en propiedad, cargo que ocupó hasta el último día de su vida.
Su paso por la comunidad trazó una huella indisoluble, como gestor esencial del rescate cultural del pueblo de Los Pastos, al cual defendió y luchó por la defensa y reconocimiento de sus derechos, legado que hoy se vive y se disfruta en innumerables obras.
La gratitud nos une en estos momentos como comunidad, en torno de un hombre que vio cómo se cumplían sus sueños de construir el gran Colegio de Los Pastos.
Los hombres perduran con el paso del tiempo, no por sus riquezas, ni por sus títulos, sino por la huella que dejan a su paso, huella que se imprime en cada niño, cada joven, cada docente y cada familia que llegue a nuestra Institución.
Como amigo, compañero, compinche, jefe, fuiste estricto, pero también jovial. Gustabas de la chicha, el tolado, el trago y de la farra; compartiste con tu gente sus usos, costumbres y tradiciones; te alegraste con los triunfos y adelantos de los guaguas, pero también brotó el llanto cuando nos iba mal. Dios bendijo tu paso por la tierra.
Gracias por compartir con todos tus conocimientos, experiencias y sabiduría. Sabemos que, en todo lugar del colegio, tu espíritu permanecerá vigilante y que serás el guardián que nos cuida.
Muchas gracias por lo que nos enseñó; por su compromiso, dedicación, disposición permanente y entrega a los demás.
Profe Edmundo: ¡descanse en paz!
Y a toda su familia, nuestro más sincero sentimiento de solidaridad.
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