NARIÑO BUSCA CONSOLIDAR UNA RED DE INVESTIGADORES

El segundo encuentro será en la ciudad de Ipiales el 13 de octubre; el tercero en Tumaco el 27 de octubre, para luego terminar con un gran cierre el 24 de noviembre en la ciudad de Pasto.

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Por:

Mario F. Hurtado*

 

Mario F. Hurtado

 

Buscando emitir un mensaje sobre la importancia de retornar a los encuentros académicos y la interacción presencial después de año y medio de confinamiento, la Gobernación de Nariño y la Fundación Ceiba han presentado la Escuela de Verano Roberto Zarama, nombrada en honor al profesor que promovió la idea de fortalecer la formación de doctores y magísteres en las regiones, y quien lideró varias de las apuestas por la investigación y la educación de calidad más relevantes de los últimos años en Colombia.

En el marco de la Escuela de Verano se desarrollarán cuatro encuentros académicos presenciales (dos en Pasto, uno en Ipiales y uno en Tumaco), que buscan promover el desarrollo regional a partir de diálogos de saberes desde diferentes campos de acción, para la búsqueda de soluciones a problemas identificados en el Departamento de Nariño.

La Escuela busca fortalecer los proyectos de investigación que contribuyen al desarrollo del departamento, por medio de la interacción de hasta 200 investigadores. Con los encuentros, se espera aportar al desarrollo de la región mediante el estudio multidisciplinario de seis ejes temáticos, sobre los que también se desarrollarán seis módulos académicos. Los ejes abordan campos como el desarrollo agropecuario, educación de calidad, investigaciones en salud, innovación, estudios de género y diversidad, uso de nuevas tecnologías, desarrollo económico sustentable y fortalecimiento de las cadenas productivas.

El primer encuentro se realizó el pasado 22 de septiembre en el Club Colombia de Pasto. Asistieron como invitados nacionales: Eduardo Posada, presidente de la junta de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (Avanciencia) y quien hizo parte de la Misión de Sabios de Colombia; Natalia Ariza Ramírez, ex viceministra de Educación Superior y quien acaba de ser nombrada como directora del proyecto Instituto Tecnológico de la Universidad de los Andes; Luz Karime Abadía, codirectora del Centro de Estudios Económicos en Educación de la Pontificia Universidad Javeriana; David Fernando Forero, investigador de Fedesarrollo, y Alberto Quijano, fundador y director del observatorio astronómico de la Universidad de Nariño. Además, se contó con la presencia de más de 160 personas entre investigadores, profesores, y actores del sector de la ciencia, la tecnología, la innovación y la educación del departamento. Lo que demuestra que la sociedad ya esperaba este tipo de encuentros presenciales, de construir nuevos diálogos de saberes después de año y medio de confinamiento.

El diálogo de saberes también se extenderá a encuentros regionales, porque la misión es que la investigación de alto nivel incluya a todo el departamento. El segundo encuentro será en la ciudad de Ipiales el 13 de octubre; el tercero en Tumaco el 27 de octubre, para luego terminar con un gran cierre el 24 de noviembre en la ciudad de Pasto. En cada uno de los encuentros se compartirán las investigaciones más destacadas del departamento y se invitará a investigadores de otras regiones para que compartan sus experiencias. Además, se difundirán proyectos de desarrollo local y de emprendimiento producto de estudios locales, en actividades como la producción de licores finos; la industria pesquera; las cadenas productivas de lácteos; el procesamiento de cultivos como los de cacao y caña de azúcar, entre otros.

De los encuentros regionales de investigadores destacan dos aspectos: primero, la búsqueda de articular al sector académico – junto a sus investigaciones- con el sector productivo y otros sectores de interés del departamento. Sin esa articulación, es difícil pensar en la consolidación de redes de investigadores y en la transformación de las regiones colombianas.

El segundo aspecto destacado es la apuesta por volver a la presencialidad, por volvernos a conectar después de un periodo en el que los espacios virtuales, a veces fríos y distantes, se convirtieron en la única opción para encontrarnos y compartir el conocimiento. Realizar encuentros presenciales de alto nivel es también una apuesta por encontrarnos, por compartir y pensar que es posible construir redes que fortalezcan y promuevan el acceso a la educación de alta calidad, al cierre de brechas de género, a la participación de diferentes actores en el desarrollo regional y en la motivación a que otros departamentos se sumen al fortalecimiento de la investigación y la formación de alto nivel en sus territorios, porque si ocurre que seguimos dejando de lado la formación de alto nivel, las posibilidades de cerrar las brechas se reducirán y jalonar el desarrollo de las regiones costará más tiempo y recursos.

 

*Especialista en Educación,

Periódico El Nuevo Siglo

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