LOS CAPRICHOS MALDITOS

Esa carretera ni es viable ni es rentable ni nunca debió haber sido imaginada.

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Por:

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

 

Desde hace varios años un grupo de empresarios vallecaucanos ha estado insistiendo en construir una carretera de solo doble vía entre Mulaló y Loboguerrero dizque para acortar el tramo de Cali a Buenaventura, tanto para los productos importados que se procesan en Cali y sus inmediaciones, como para exportar más fácilmente las toneladitas de azúcar que los ingenios del sur del Valle aportan al mercado internacional.

Aunque se les hicieron pública y privadamente las cuentas sobre la inutilidad de una carretera de esas especificaciones, pero sobre todo, porque se les puso en columna comparada el tiempo que se ahorrarían donde, en vez de hacer esa carreterita de solo doble vía, gastaran la misma plata en hacer la segunda calzada del trayecto Mulaló – Mediacanoa, para conectar con la autopista que va de Buga a Buenaventura, la terquedad caprichosa del empresariado vallecaucano insistió con sus maneras y sus artilugios para que se hiciera como ellos querían.

Y cuando los defensores de la naturaleza mostraron el daño ecológico que se haría construyéndola y les negaron la licencia ambiental, enfilaron baterías contra la ANLA para hacerle cambiar de criterio y levantar la suspensión de la licencia que decretaron. Cada mes en las páginas del ahora muy disminuido diario El País, aparecían artículos insistiendo en la carretera y presionando a la ANLA para que modificara sus criterios prohibitivos. Finalmente, la semana pasada, la ANLA echó reversa y los caprichosos alcanzaron a ilusionarse. Si eso hicieron públicamente, me imagino las presiones políticas y financieras que movieron debajo del tapete.

Pero no habían pasado 24 horas cuando Covimar, la concesionaria que la ANI había contratado para construir la vía, emitió un patético comunicado donde informan que luego de profundos análisis han detectado que si ellos construyen esa carretera estarían cayendo en la configuración de una Fuerza Mayor Ambiental y en un evento eximente de responsabilidad. Pero, además, como han pasado 6 años desde el acta de inicio del contrato, Covimar solicita a la ANI la reversión de lo pactado. En otras palabras, que con el solo capricho de los plutócratas vallecaucanos, así hayan logrado reversar a la ANLA, esa carretera ni es viable ni es rentable ni nunca debió haber sido imaginada.

Es un capricho maldito. Falta ver cuánto demorarán o cuánto estorbarán para convencerse que es mejor hacer la segunda calzada de Mulaló y empatar con la autopista a Buenaventura.

 

Muchas gracias

El Porce, agosto 25 de 2021

 

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