LA ZANCONA AL CONGRESO

La primera zancada cambia el rumbo personalista y revive la opción de las listas de partido que pueden imponer candidaturas presidenciales de carne y hueso

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Por:

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

La proclamación de Catherine Ibargüen, la campeona nacional y olímpica de salto triple, como cabeza de lista del partido de la U al senado de la nación para las elecciones de marzo del año entrante, tiene varias lecturas y, por ende, permite construir distintas interpretaciones.

La primera y que resalta por encima de todas es que el partido que dirige una mujer, Dilliam Francisca, ha escogido otra mujer, pero además que no es contratista ni representante de esas nefastas tribus que se tomaron el Congreso. La segunda, que se trata de un intento de renovación, similar al que realizaron cuando las elecciones de la Constituyente en 1991 el M 19 y Salvación Nacional, de incluir en sus listas personajes representativos de la vida nacional, lo que podría contagiar a otros partidos agonizantes y, por carambola, resultaría renovándose las caras en el Capitolio.

Tampoco puede descartarse la obvia, que el partido de la U sin Benedetti y sin Roy y sin algunos minoritarios que se le corrieron, arranca con saldo negativo y el gancho que les ofrece la bella morena zancona, les puede rescatar con esperanza los votos que se llevaron el par de curtidos ornitorrincos. La incógnita, empero, la brinda el hecho de Dilliam haber escogido promover por encima de sus aspiraciones a candidata presidencial a la lista del partido que dirige. Para los que no la quieren y le han creado mala fama, esa determinación es un tiro en el pie. Pero para quienes vemos la confusión que reina entre los aspirantes a la presidencia, esta medida atrevida podría incitar a un aplazamiento de la selección definitiva de candidatos a la primera magistratura.

Como tal, la batalla se traslada a las elecciones legislativas de marzo, en donde se medirá el verdadero poder votante de Petro y su Colombia Humana y la exacta sumatoria que puede producir inmediatamente el encumbramiento de un candidato de todos contra Petro. En otras palabras, esto apenas comienza. La primera zancada cambia el rumbo personalista y revive la opción de las listas de partido que pueden imponer candidaturas presidenciales de carne, hueso y votos contantes, no de redes contratadas, de experiencias comprobadas, no de escritorio o de listas de firmas compradas.

 

Muchas gracias

El Porce, octubre 22 de 2021

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