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LA TRAPEADA QUE LES PEGÓ SHAKIRA A PIQUÉ Y A TODOS ESOS MACHITOS QUE LO DEFIENDEN

Shakira no solo se ha vengado del futbolista sino de todos los que creen que las mujeres deben reemplazarse, por un objeto más nuevo, cuando llegan a los 40

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Por: Iván Gallo, Las 2 Orillas.com

 

Iván Gallo, Las 2 Orillas.com

Enero 12, 2023

 

Piqué creía que iba a salir victorioso, como acostumbran a hacerlo todos los hombres que abandonan a sus esposas por mujeres veinte años menores. Salió campante en las revistas del corazón mostrando a Clara, su nueva novia, campante, agarradito de la mano, como si una década al lado de la barranquillera no hubiera sido más que un accidente. Shakira cometió el error de dejarse deslumbrar por los ojitos azules del catalán. Dejarse deslumbrar por un físico imponente es la debilidad que tenemos los seres humanos sin importar el género y lo pagó caro. Los rumores de maltrato, de infidelidades constantes bombardearon a la barranquillera casi desde el inicio de la relación fueron una constante. Se hablaba incluso en la ciudad condal de las cualidades del miembro de Piqué como si fuera una persona autónoma. En octubre del año pasado lo que era un secreto a voces se convirtió en un escándalo. Piqué había dejado las aventuras y se había enamorado de una mujer veinte años menor que su esposa. Creían que a esta barranquillera se le podía romper el corazón impunemente. Nada que ver. Shaki se tomó el tiempo para responder, la venganza es un plato que se come frío.

Antes quiero aclarar que a mí no me gustan las canciones nuevas de Shakira. Está científicamente comprobado que a los 44 años uno se estanca intelectualmente y ya no entra nada nuevo, sobre todo en música. De acá hasta que chupe gladiolo mi música será el rock y algunas baladas de Roberto Carlos. Nada más. Suficiente. El hecho que no me guste Shakira no me nubla. Sería necio no reconocer su importancia. Las probabilidades de que una persona triunfe en el mundo de la música es de una en un millón. El mundo del espectáculo está pavimentado de las ilusiones rotas de las legiones de los que lo intentaron y fracasaron. Pero si hay algo más difícil que llegar a la cima es mantenerse. Shakira está arriba desde 1995 cuando sacó su imprescindible álbum Pies descalzos. Veintisiete años son tres generaciones. Es decir, Shaki es de las pocas artistas a las que van, a uno de sus conciertos, la abuela, la hija y la nieta y lloran parejo. En Latinoamérica hay que ver en que andan sus contemporáneos, viviendo de la nostalgia. ¿Hace cuanto Thalía no saca un éxito? Ya quisiera Paulina Rubio convertir sus despechos en dólares. Shakira ha sabido interpretar los tiempos en los que ha vivido. Chayanne sigue en su gira interminable sostenido en Tu pirata soy yo. Shakira, en un despecho, puede convertir sus lágrimas en millones de dólares. Ya quisiéramos, los mortales, tener su don.

Entonces salen los machitos a gritar ¡Ya supéralo mujer! A ver, claro que Shakira ya lo superó, lo superó tanto que ya lo puede gritar. Cuando, en el duelo, ya puedes hablar del daño que te hicieron, quiere decir que la cicatriz está completamente cerrada. La tiradera de Shaki a Piqué en sus canciones es el mejor síntoma de que no puede doler que uno, siendo Ferrari, lo dejen por un Twingo. Y ahí está, veinte minutos de publicar su último hit ya tenía un millón de visitas en Youtube. Los contemporáneos míos, que se creen muy cultos porque no escuchan reguetón –sin importarles que en su vida tan sólo han leído tres libros- hablan de que la peor canción de Shakira es la próxima, como si Shakira estuviera condenada a hacer Antología por los siglos de los siglos. Mientras escribo esta columna estoy escuchando a Lou Reed, no me interesa el nuevo éxito de la barranquillera, pero eso no me impide levantarme y aplaudir la persistencia en el tiempo de una artista real como es la nuestra.

Sí, en un país de ciclistas dopados, de futbolistas henchidos de ego, de hombres asesinos de mujeres, que una artista pueda tener una carrera internacional durante treinta años es motivo de orgullo. Los machitos que adoran la verga de Piqué seguirán escupiendo sobre Shakira. Están ofendidos, por supuesto, ¿Cómo no? La venganza de ella no es sólo contra el exfutbolista sino contra todos los hombres que han tratado a sus parejas como un adminículo desechable, que tiene límite de caducidad, que se reemplaza por un objeto más nuevo.

Por eso es tan hermoso e importante que exista Shakira. Sus canciones son espadas con las que ha decapitado a toda una generación de machistas asquerosos.

 

Esta es la letra de la canción Music Sessions #53:

 

“Perdón, ya cogí otro avión, aquí no vuelvo no quiero otra decepción.
Tanto que te las das de campeón y cuando te necesitaba diste tu peor versión.
Sorry, baby, hace rato que yo debí botar ese gato.
Una loba como yo no está pa’ novatos.
Una loba como yo no está pa’ tipos como tú. Pa’ tipos como tú.
A ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú.
Esto es pa’ que te mortifique, mastica y traga, tragues y mastiques.
Y contigo ya no regreso ni que me llores ni me supliques.
Entendí que no es culpa mía que te critiquen.
Yo sólo hago música perdón que te salpique.
Me dejaste de vecina a la suegra, con la prensa en la puerta y la deuda en Hacienda.
Te creíste que me heriste y me volviste más dura.
Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan.
Tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena.
Tiene nombre de persona buena, claramente es igualita que tú. Pa’ tipos como tú.
A ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú.
Del amor al odio hay un paso, por acá no vuelvas, hazme caso.
Cero rencor bebé, yo te deseo que te vaya bien con mi supuesto reemplazo.
No sé ni qué es lo que te pasó, estás tan raro que ni te distingo.
Yo valgo por dos de 22.
Cambiaste un Ferrari por un Twingo.
Cambiaste un Rolex por un Casio.
Vas acelerado dale despacio.
Mucho gimnasio, pero trabaja el cerebro un poquito también.
Fotos por donde me ven, aquí me siento un rehén. Por mí todo bien.
Yo te desocupo mañana y si quieres tráetela a ella que venga también.
Tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena.
Tiene nombre de persona buena.
Una loba como yo no está pa’ tipos como tú, pa’ tipos como tú.
A ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú..
A ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú”…

 

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