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JAQUE AL GEA

Todo podría comenzar y terminar en el mismo sitio en donde el entonces mediador José Roberto Arango puso punto final al pleito de los Gillinsky y Bancolombia.

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Por:

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

 

La hábil y muy atrevida jugada de Jaime Gillinsky y su hijo, asociados con un banquero de Abu Dhabi, de adquirir por medio de la figura bursátil de la OPA una mayoría de las acciones de Nutresa ha sido motivo de análisis de los periodistas económicos y de los grandes analistas del mercado colombiano, quienes ofrecen salidas y detallan consecuencias que pueden o no suceder en este negocio. Independiente de la validez de sus criterios, se advierte una ausencia mayúscula de hacer historia y contexto para entender mucho mejor esta jugada, que resulta ser del más primitivo ajedrez financiero  en plena época de algoritmos y  computadoras. Todo podría comenzar y terminar en el mismo sitio en donde el entonces mediador José Roberto Arango puso punto final al pleito de los Gillinsky y Bancolombia.

Y ahí es donde está el riesgo de que el orgullo antioqueño, bien desbaratado ya por las equivocaciones de Hidroituango, pueda quedar más maltrecho que las poblaciones río abajo si el vertedero se fractura. Como el poder del Grupo Empresarial Antioqueño está en los enroques que Gutiérrez Gómez y los accionistas de las empresas paisas se idearon hace más de 30 años, dejar meter a los Gillinsky en la médula del engranaje desmorona no solo el esquema sino que abre las puertas para que por la vía de llegar a Sura (la mayoritaria de las acciones en Bancolombia), se proponga otra OPA y al banco le pase lo mismo que a Nutresa.

El capital de los accionistas del GEA es una ventaja para los paisas porque metiéndose la mano al bolsillo pueden igualar o superar la oferta de a OPA, pero el hecho de que los Gillinsky sean los dueños de Semana y los antioqueños no tengan medio de su propiedad, los puede dejar en inferioridad en la batalla. Y como el dueño del Fondo Porvenir, el señor Sarmiento, que es también propietario de El Tiempo y City TV, estaría forzado por las normas vigentes en la administración de los fondos pensionales de vender sus acciones en Nutresa al precio de la OPA, el asunto se complicaría y desaparecida la objetividad de juzgar el negocio para la opinión pública, se podría presentar un peligroso colinchamiento de medios.

Por supuesto, como todos los negocios por plata se solucionan con plata, es probable que antes de repetir la toma hostil por Bancolombia, la verdadera presa a largo plazo de este jaque al GEA, vuelvan a llamar a José Roberto Arango de mediador. No solo los perros, hasta las serpientes se muerden la cola.

Muchas gracias

El Porce, noviembre 16 de 2021

Escuche la Crónica…

 

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