DEJEN LA SOBERBIA

Que las barricadas las levanten jóvenes pidiendo educación, financiamiento y facilidades para hacerlo desde la casa, es una oportunidad única para cambiar este país.

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Por:

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Desde una firma asesora que mide para algunas empresas el ritmo que van siguiendo las cosas en este país, me pidieron que analizara una serie amplia de videos, entrevistas, tomados a los jóvenes de siete de las barricadas de Cali, cuatro de las del Valle y tres de las del Huila. Previa autorización de su parte y luego de haberlas visto una y otra vez hago públicas algunas conclusiones que son comunes en la muestra.

  1. Casi todos los jóvenes repiten que quieren ser oídos.
  1. Una mayoría manifiesta que quieren garantizar su educación.
  1. Casi los mismos afirman que han sido marginados porque los colegios públicos no posibilitaron enseñanza a distancia por computador desde la casa alegando que ni los de Fecode ni Mineducación prepararon a los maestros para dictar clases por Zoom.
  1. Otro poco más afirma con vehemencia que la falta de financiación de un plan de datos para las barriadas de estratos bajos y campesinos es un delito clasista.
  1. Casi todos indican que necesitan trabajar y por lo menos la mitad que requieren ese trabajo, aunque sea por horas para poder seguir estudiando.
  1. Una gran mayoría crítica el despilfarro del estado en contratos.
  1. En Cali, más del 90% de los entrevistados ponen como ejemplo de robo, el alto costo de la feria de Cali virtual y del alumbrado navideño.
  1. Todos los entrevistados, sin excepción, odia a la policía y en las barricadas de Cali creen que el alcalde Ospina los mandó a atacarlos.
  1. Casi la mitad usan frases marxistoides como las que uno ha leído en los textos del Eln y de las antiguas Farc.
  1. Curiosamente, en las tres regiones, coinciden casi el 40% en repetir una frase: “Los jueces, los fiscales y la policía son muy caros”.

Si al mando del país estuviesen personajes razonables y no defensores unívocos de una sola interpretación, estos datos que acabo de leer servirían para una hoja de ruta que ayude a todos a salir del pantano.

Que las barricadas las levanten jóvenes pidiendo educación, financiamiento y facilidades para hacerlo desde la casa, es una oportunidad única para cambiar este país. Lamentablemente, la táctica duquista parece ser la de dejar avanzar el problema para después dizque finiquitarlo cuando los integrantes de las trincheras estén agotados.

Olvidan el presidente y sus muchachitos que la Colombia campesina se está quebrando, como dice el defensor del pueblo, porque no hay cómo transportar los productos esenciales que se producen y ninguno de esos culicagaos entiende lo que va a pasar entonces cuando las ciudades se queden sin comida.

 

Muchas gracias.

El Porce, mayo 24 de 2021

 

 

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