¡A GALAN!

A los 32 años de su fallecimiento, sus ideas como el mismo lo profetizó, continúan siendo forjadoras de grandes transformaciones, necesarias para la construcción del país, que toda una sociedad aspira tener.

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Por:

Elsy Melo Maya

 

Elsy Melo Maya

 

 

Un año más del magnicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento, ese gran ser humano, ese hombre excepcional, sin barreras ni límites para defender sus ideas e impulsar una verdadera democracia con justicia social y transparencia. Hizo de su trajinar político, una forma de vida, que trasmitió a miles de personas que, sin dudarlo, hoy nos vanagloriamos de haber tenido la oportunidad de acceder a sus enseñanzas, de convicción absoluta y proyección futurista sin igual.

 

Es el momento para compartir mi vivencia con el líder de las ideas claras; aquel que, con su sola presencia, su carisma y sencillez, tenía la potestad de conquistar. Su esencia misma, unida a su determinación infranqueable de superar los obstáculos, sus conocimientos y extraordinaria facilidad de expresión, lograban eclipsar a quienes con una mente abierta al cambio y a la renovación, podíamos permanecer escuchándolo durante horas, sin asomo alguno de cansancio o desinterés.

Viene a mi memoria aquel día cuando a sus 40 años de edad, Galán visitó mi natal Sandoná, sin un mayor equipo de seguridad, pero rodeado de personas que con  mucho aprecio lo cuidaban y seguían su transitar de innumerables correrías, cargadas de historias y satisfacciones; ingresó en un vehículo conducido por el Dr. Parmenio Cuéllar Bastidas, del cual se apeó a la entrada del municipio, para hacer su recorrido a pie, saludando y devolviendo con abrazos, los gestos de cariño y admiración que le profesaban. Y aquí es preciso recordar una anécdota: entre aquellas personas que desde el segundo piso de sus casas observaron su llegada, alguno gesticuló una palabra ofensiva contra el líder visitante, muy seguramente con ocasión de su disidencia del Partido Liberal, ante lo cual el Dr. Germán Guerrero López (q.e.p.d.), manifestó: “primer sitio donde lo madrean al Jefe”; por su parte, Luis Carlos Galán, haciendo caso omiso al infructuoso insulto, continuó su periplo con su amplia sonrisa y amabilidad permanentes.

Siendo concejal de Sandoná por el Partido Liberal, recibí la invitación del galeno Fabio Urbano y del amigo de la familia Luis Ernesto Chávez, para hacer parte del Nuevo Liberalismo, invitación que acepté sin vacilación alguna, previa la opinión sabia de mi padre Alberto Melo Saavedra (q.e.p.d.), ese líder político y social por excelencia, quien fue fundamental en mi adhesión a este  movimiento de centro izquierda, que reflejaba una verdadera alternativa de transformación del quehacer político, de compromiso con la sociedad y de responsabilidad ante la crisis que atravesaba el país, permeado por el narcotráfico y la corrupción, bajo la sombra criminal que el terror y el enriquecimiento fácil, propiciaban de manera simultánea.

A los 32 años de su fallecimiento, sus ideas como el mismo lo profetizó, continúan siendo forjadoras de grandes transformaciones, necesarias para la construcción del país, que toda una sociedad aspira tener.

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